Un Aporte Epistemológico

De acuerdo con mi Filosofía propia: La Dialéctica de Complementos, hay muchas dicotomías en el campo de la epistemología, como en todos los demás relativos al conocimiento, que pueden ser mejor utilizados si en vez de rechazarse mutuamente, se complementan en un solo cuerpo cognitivo. Desde este punto de vista, postulo que la integración de lo axiomático-deductivo con el proceso de conocimiento que lleva de lo concreto sensible a lo concreto ideal a través de la abstracción, se habrá de constituir en una manera mucho más efectiva de lograr el conocimiento de los fenómenos y de las leyes que rigen su existencia y proceso evolutivo. Afirmo que el individuo aislado no es una unidad de análisis para conocer la interacción social de los seres, por lo que rechazo el Individualismo Metodológico y remplazo al individuo con el grupo social como esa unidad de análisis y que bajo el denominativo del Ser social, expresa la interacción entre los diferentes grupos y la interacción interna en cada grupo, de acuerdo a la relación parte-todo en vez de sujeto-objeto. Al observar la cotidianidad de los sujetos que viven en los países desarrollados, nos asalta la certeza de que el individualismo ha hecho de ellos seres que viven sólo con la idea de tener más que el otro; que la competencia empresarial se refleja ya en las relaciones humanas, en las que los individuos compiten para tener más y, al hacerlo, los ganadores adoptan niveles de consumo que traspasan los límites de las necesidades humanas, rasgo característico del fenómeno del consumismo, que en su afán de tener más y más, ha hecho que la sociedades de capitalismo maduro empiecen a devorarse el planeta, por que la tasa de explotación del medio ambiente está superando la tasa de reposición. En esta competencia por lograr más y más bienes materiales, el individuo occidental ha sido atrapado en una soledad existencial que no es comparable a ninguna otra en la historia misma de la humanidad y el miedo, un miedo también existencial lo obliga a asumir actitudes agresivas con las sociedades que no comparten sus puntos de vista. El progresivo incremento del armamentismo en esos países es una prueba de que el miedo colectivo se hace cada vez más agresivo, en un sistema en el que sólo puede estar cierto de su propia incertidumbre.



Sostengo que el individuo es importante, en cuanto se considera parte de un todo, con relación al grupo al que circunstancialmente pertenece. Extiendo este concepto a las relaciones intergrupales, en las que cada grupo es parte del Todo que conforman, es decir, del grupo mayor que los acoge en su seno.

Declaro que la Razón por sí sola no tiene la capacidad de conocer el fenómeno en su versión integral y que el verdadero instrumento cognitivo es la dupla Razón-Intuición, a la que, intuitivamente recurren los objetivistas, subjetivistas y materialistas por igual. Pero declaro también que por razones históricas, la Intuición aún no ha desarrollado al mismo paso que la Razón, lo que no permite al ser humano conocer ni siquiera la interacción de los elementos que conforman la estructura de un fenómeno. Es necesario aún que haya una evolución no solamente histórica, sino también biológica del cerebro del Ser para que éste pueda aprovechar de sus facultades racional-intuitivas con gran ventaja sobre el modo en que conoce ahora.