Factores condicionantes de la legitimidad de la democracia durante crisis económica

A continuación se expondrá la relación existente entre crisis económica y legitimidad democrática. Se dividirá la exposición en tres partes. Primero, en una breve revisión bibliográfica acerca del impacto de las crisis económicas en la legitimidad democrática. Segundo, en el impacto político de las crisis económicas en Latinoamérica. Por último, se expondrá la Teoría de la Economía de la Felicidad como parte de las investigaciones recientes acerca de la influencia de las crisis económicas en el nivel de apoyo a la democracia en la región.



Guillermo O´Donnell, fue un pionero en el estudio del impacto de las crisis económicas en la legitimidad o apoyo a la democracia. La corriente teórica en que se sustenta este autor corresponde a la de fomentar la importancia de los factores políticos y culturales en la legitimidad democrática. Su mayor aporte en esta temática fue el hecho de considerar a las crisis económicas como un proceso y no como una variable que afecte la legitimidad37. Bastante influenciado por Rustow, quien críticamente señalaba: “ante los abundantes estudios acerca de los factores que pueden llegar a facilitar el cambio de régimen, ellos no consideran los procesos que realmente lo provocan, por lo tanto, no pueden explicar sus causas totalmente”38, O´Donnell enfrentó las crisis económicas como procesos que afectaban la legitimidad por los efectos políticos que suscitaban. Un ejemplo de ello fue el hecho de haber considerado que el quebrantamiento de la democracia en Argentina y Brasil (durante mediados de la década de los sesenta), se activó debido a la crisis económica provocada por el agotamiento de la fase de industrialización debida la política de sustitución de importaciones. El autor señaló que las crisis económicas son muy influyentes en los actores políticos, más aún respecto al quebrantamiento de los sistemas democráticos. De hecho, indicó que los autores políticos proclives al autoritarismo creen que los regímenes democráticos y semidemocráticos son incapaces de solucionar las crisis económicas, debido a que los gobiernos bajo tales regímenes son más sensibles a la presión popular y, por consiguiente, menos capaces de realizar medidas dolorosas para resolver los efectos ocasionados por las crisis.

Sin prejuicio de lo anterior, O´Donnell fue un inspirador para los teóricos que señalaron que las crisis económicas afectan la legitimidad de la democracia por los efectos económicos que originaban. De hecho, se originó una fuerte discusión teórica, cuanto a si las crisis económicas afectan la legitimidad o apoyo a la democracia por sus efectos políticos o directamente por su influencia en las variables económicas, tales como: crecimiento, inflación, desempleo u otras consideradas socioeconómicas39.

Por su parte, Karen Remmer comparte la misma corriente teórica que O`Donnell, al hacer prevalecer los efectos políticos por sobre los económicos, y atribuyendo a éstos la causalidad de la pérdida de legitimidad política frente a períodos de crisis económica40. En cuanto a Latinoamérica, Remmer indica que la región es un interesante campo de estudio, toda vez que enfrentó numerosas crisis desde la década de los años 30 con impactos en la estabilidad de las democracias durante los años 80. La autora posee un gran interés en los efectos que produjeron las presiones electorales sobre las crisis económicas. Según ella, estas presiones socavaron la capacidad de los gobiernos democráticos para implementar políticas necesarias para cubrir las crisis económicas en la región. Todo debido a las consecuencias de las crisis sobre el electorado, como por ejemplo, la baja en los niveles de estándares de vida, los fuertes períodos inflacionarios. En suma, los efectos económicos producto de las mismas crisis, no fueron la causal de la pérdida de legitimidad de los sistemas políticos en Latinoamérica, sino que éstos (los efectos económicos) produjeron fuertes presiones electorales en la población -al buscar soluciones a los problemas económicos-. Es pues, este factor político (la presión electoral) el causante de la pérdida de legitimidad del sistema.



Zimmermann y Saalfeld fueron precursores en esta temática; de hecho, antes del trabajo de Remmer, estudiaron los efectos electorales para los países miembros de la OECD (Organisation for Economic Co-operation and Development) durante la crisis de los años 30'41. En dicho estudio, los autores llegaron a interesantes resultados. El más relevante de ellos correspondió al hecho de que la relación entre las condiciones económicas y la inestabilidad democrática es mediada por los sistemas de partidos incluso más que por los años de democracia. Remmer, al estudiar el caso latinoamericano, llegó a la misma conclusión, siendo un importante hallazgo, ya que al igual que el estudio de Zimmermann y Saalfeld, su investigación demostró que la alta sensibilidad electoral, frente a los períodos de crisis económicas, no tienen relación con la cantidad de años de democracia. Por lo tanto, esto refutaron las aseveraciones de Diamond, Linz y Lipset, quienes indicaban que la legitimidad de la democracia se refleja por medio de la estabilidad o persistencia a través del tiempo42.

A continuación, se expondrá la Teoría de la Economía de la Felicidad, como parte de la literatura reciente referida a la relación entre las crisis económicas y la legitimidad o apoyo a la democracia en Latinoamérica. Esta teoría corresponde a una corriente completamente distinta a las antes mencionadas, y hemos decidido incorporarla dado que señala que tanto las variables económicas como socioeconómicas son aquéllas que más influyen en la felicidad de los individuos y, por lo tanto, tienen un fuerte impacto en las percepciones de los mismo hacia la democracia.

En esta línea argumental, Graham y Sukhtankar señalan que las investigaciones acerca de la economía de la felicidad se sustentan principalmente en el efecto que tiene el desarrollo económico en el bienestar del individuo43. La economía de la felicidad establece un número de factores, los que no sólo aparecen relacionados al nivel de ingreso, sino también aquéllos relacionados al bienestar, tales como: seguridad, diferencias relativas de la renta, salud, etc. En consecuencia, este bienestar percibido por los individuos produce, a su vez, efectos importantes en sus decisiones sobre el consumo, ahorro e inversión, en su comportamiento en el mercado del trabajo y en sus actitudes y comportamiento político.



Estos autores, con el objeto de medir la relación entre crisis económica y apoyo a la democracia en Latinoamérica, operacionalizan una serie de variables consideradas como las más probables de producir felicidad en la población, de manera tal que establece un modelo estadístico para esta teoría. Entre las variables que se consideran son: edad, género, riqueza, años de educación, estado civil, inflación, tipo de empleado (independiente, público o privado), desempleado, retirado o estudiante. Definido el modelo, los autores distinguen entre países en crisis y países que no están afectados por períodos de crisis económicas (crisis and no-crisis countries). Concluyeron que entre el período 2000-2002, hay una clara baja en el apoyo a la democracia en los países en crisis económica, pero éste se recupera ya a partir del año 2002, siendo Argentina el caso más impactante dentro de los países en crisis, dado que su población prefiere la democracia ante cualquier otro sistema de gobierno (bajo las críticas circunstancias económicas)44. Por consiguiente, los autores concluyen que las crisis económicas no afectan el apoyo a la democracia de manera consistente, aunque sí afectan la satisfacción con la democracia. Otro hallazgo interesante, indicado por los autores, corresponde a que los países mientras más cerca estén de ser industrializados y más cercanos se encuentren a la definición de sociedades avanzadas, logran distinguir mayormente entre la satisfacción con la democracia y el apoyo a ésta.

Respecto a la relación “desarrollo económico-percepción de la democracia”, y bajo el modelo de economía de la felicidad para el caso latinoamericano, Graham señala que igualmente existe una alta correlación entre satisfacción con la democracia y mayores niveles de felicidad, mientras el apoyo a la democracia no es significativo45. En suma, pese a que no pareciera existir evidencia de que la economía de la felicidad afectara el apoyo a la democracia en Latinoamérica, del trabajo de Graham consideraremos dos resultados relevantes. Primero, el índice de desempleo e inflación produce efectos positivos y significativos en el apoyo a la democracia, pero ningún efecto significativo en la satisfacción con ésta. Segundo, trabajar por cuenta propia produce efectos positivos y significativos en el apoyo a la democracia, esto de igual manera que el nivel de escolaridad. En conclusión, quedó en evidencia que bajo el modelo estadístico de la economía de la felicidad, tanto las variables económicas de desempleo e inflación como la socioeconómica de educación, tienen una especial importancia en la percepción de legitimidad de la democracia en Latinoamérica.

37 Guillermo O'Donnell. 'Modernization and Bureaucratic-Authoritarianism: Studies in South American Politics'. (Berkeley: Institute of International Studies, University of California, 1973).

38 Dankwart Rustow "Transitions to Democracy: Toward a Dynamic Model." 'Comparative Politics 2', 1970. pp. 337-364.

39 Para analizar respecto a las variables políticas influyentes en la legitimidad o apoyo a la democracia ver: O´Donnell (1973), Seligson (1987), Baloyra (1987), Remmer (1991), respecto a las variables económicas o socioeconómicas recomiendo Kaufman (1976), Epstein (1984), Richards (1986), Markoff y Beretta (1990), Brown (1999) y Graham (2004).

40 Karen Remmer. "The Political Impact of Economic Crisis in Latin America in the 1980's", 'American Political Science Review', vol. 85, Nº 3, 1991. pp. 777 y 778.

41 Ekkart Zimmermann and Thomas Saalfeld. “Economic and political reactions to the world economic crisis of the 1930s in six European countries”. 'International Studies Quarterly 32', Nº 3, 1988. pp. 305-334.

42 Larry Diamond, Juan J. Linz, and Seymour Martin Lipset. “Introduction: Comparing experiences with democracy”, en L. Diamond, J. J. Linz y S. M. Lipset (eds.), 'Politics in developing countries'. (Boulder,Co: Lynne Rienner Publishers. 1990).

43 Carol Graham y Sandit Sukhtankar, “Does Economic Crisis Reduce Support for Markets and Democracy in Latin America?”, 'Journal of Latin American Studies', Vol 36, Nº2, 2004. p. 4.

44 Ibidem. p. 19.

45 Carol Graham, Stefano Pettinato. “Happiness, Markets, and Democracy: Latin America in Comparative Perspective”. 'Center on Social and Economic Dynamics Working Paper,' Vol. 13, 2000. pp. 11, 12. http://www.brookings.edu/es/dynamics/papers/happylatin/happylatin.pdf