Costo Medio

El costo medio se define como el costo promedio de cada unidad producida, o bien como el costo total dividido la cantidad de unidades producidas.


Por ejemplo, si una empresa produce 100 computadores diarios, y tiene un costo de $5000, el costo medio es $5000/100 = $50

Matemáticamente:

Costo Medio = Costo Total / Cantidad



CMe = CT / Q



El concepto de costo medio es muy importante en la teoría microeconómica.

El costo medio depende de la tecnología utilizada en la producción del bien en cuestión, de los precios de los insumos y los factores de producción.

Una tecnología mas eficiente permitirá a la empresa reducir el costo medio. Precios menores de los insumos y de los factores de producción, manteniendo todo lo demás constante, incluida la calidad de los mismos constante, también pueden reducir el costo medio.

Siguiendo a la teoría microeconómica neoclásica, la curva de costo total en el corto plazo, se grafica poniendo en el eje vertical unidades monetaria y en el eje horizontal cantidades de productos. La forma típica es la siguiente: al comienzo, su pendiente será elevada, es decir, que el costo medio aumenta velozmente. Luego su pendiente disminuye, pero no pasa a ser negativa. Esto significa que el costo medio no aumenta tanto a medida que aumenta la producción. Si aumentamos la producción, la pendiente de la curva de producción se hará nuevamente mas pronunciada y lo seguirá haciendo a medida que aumentemos aún mas la producción.

Gráfico 1: Costo Total

Los costos medios, por definición, son el costo total (la altura de la curva de costo total), dividido la cantidad de unidades de producción (la distancia del eje vertical hasta la curva de costo total). Si trazamos una línea recta (rayo) desde el origen de las coordenadas (punto 0,0) hasta la curva de costo total, su pendiente es la altura dividida la distancia horizontal, es decir que la pendiente del rayo que va desde la ordenada de origen, hasta la curva de costo total, es el costo medio. Esto lo podemos observar en el siguiente gráfico:

Gráfico 2: Pendiente del Costo Total

Teniendo esto en cuenta, la curva de costo medio tiene la siguiente forma:

Gráfico 3: Costo Total y Costo Medio

Entonces, al comienzo, el costo medio disminuye, luego alcanza un mínimo para luego ir aumentando.

La curva típica de costo medio adopta esa forma. En el corto plazo, se supone que el capital está fijo. Cuando hay pocos trabajadores, los mismos tienen mucho capital a disposición. Con muy pocas unidades producidas, el costo fijo por unidad producida es muy grande. A medida que aumenta la producción, este costo fijo por unidad (costo fijo medio) va disminuyendo. A medida que se incorporan nuevos trabajadores a la producción, el total de trabajadores tiene siempre el mismo capital. Por esto, cada trabajador adicional agrega cada vez menos unidades producidas. Llega un punto en que este efecto es mayor que la disminución del costo fijo medio, por lo que el costo medio total comienza a aumentar.

Ejemplo Numérico

q K L costo fijo costo variable costo total costo marginal costo medio PmgL
0 100 0 100 0 100 25.00
10 100 17 100 170 270 17.00 27.00 0.59
20 100 28 100 280 380 11.00 19.00 0.91
30 100 35 100 350 450 7.00 15.00 1.43
40 100 40 100 400 500 5.00 12.50 2.00
50 100 45 100 450 550 5.00 11.00 2.00
60 100 52 100 520 620 7.00 10.33 1.43
70 100 63 100 630 730 11.00 10.43 0.91
80 100 80 100 800 900 17.00 11.25 0.59
90 100 105 100 1050 1150 25.00 12.78 0.40
100 100 140 100 1400 1500 35.00 15.00 0.29

En las columnas vemos (por orden):

- la cantidad total producida Q

- la cantidad de capital K

- la cantidad de trabajadores L

- el costo fijo: se supone que el capital representa el costo fijo CF=K*r (r=1)

- el costo variable: CV=L*w se utiliza un nivel de salario de 10

- el costo total: es igual al costo fijo mas el costo variable CT=CF+CV

- el costo marginal Cmg = ΔCT / ΔQ

- el costo medio: es el costo total divido la cantidad total producida Cme = CT/Q

- el producto marginal de cada trabajador PmgL = ΔQ / ΔL)

Gráfico 1

Costo Marginal y Costo Medio

Gráfico 2

Costos Fijos, Costos Variables y Costos Totales

En el gráfico 1 vemos que el costo marginal es decreciente hasta cierto punto para luego comenzar a elevarse, mientras que el costo medio sucede lo mismo pero el costo medio es mas elevado que el costo marginal para las primeras unidades, interceptando a este en su punto mínimo para luego ascender pero por debajo del costo marginal.

En el gráfico 2 se observa que la diferencia entre el costo total y el costo variables es el costo fijo, que es constante e igual a 100. El costo total y el variable son siempre crecientes, pero para las primeras unidades crecen a tasas cada vez menores para luego llegar a un punto de inflexión, a partir del cual crecen a tasas cada vez mayores.

El modelo cluster como estrategia para el desarrollo regional una economía global

José Ángel Bejarano Cortez- Tijuana, B. C., 10 de junio de 2013


En este ensayo se analiza la importancia de los cluster para las empresas pequeñas o medianas, (pymes) en su recorrido hacia las economías globalizadas y basadas en el conocimiento, así como la importancia de las características de las regiones como detonantes de la competitividad

Hoy en día la globalización se ha generalizado en todas la economías del mundo, un país, cuya actividad económica está limitada a la producción local minimizando las exportaciones y no fomentando las importaciones, está condenado a la crisis.

Al hacerse presente el fenómeno de la globalización en las regiones, estas experimentaron cambios profundos para modificar sus estados operativos y adecuarse a los avances tecnológicos y las nuevas estrategias de fraccionar los procesos de producción que han modificado la competitividad de las empresas en las regiones de un país. Estas transformaciones han conducido a nuevas formas de organización económica y empresarial para enfrentar la competencia mundial, lo cual desencadeno la formación de redes empresariales mejor conocidas como clusters.


En el contexto de la globalización el espacio físico, es decir el territorio y la región, se pierde importancia a este elemento debido a la dimensión de los procesos que caracterizan su concepción, que desborda fronteras nacionales e impone su patrón de actividades que comprenden la vida financiera, económica, tecnológica y cultural.

El desarrollo regional actual afronta una serie de cambios dado la importancia del espacio geográfico, que cada día pierde relevancia dado sus variables y características. Ciertamente pareciera que, la globalización y la región son conceptos totalmente contrarios; mientras la globalización es esa dinámica económica, financiera, tecnológica, cultural, etcétera, que no conoce fronteras, la región le impone elementos y características particulares a estas variables para acelerarlas o retardar sus ciclos reproductivos.

Las maneras organizativas de los actores regionales hacen que las regiones sean más o menos dinámicas. De esta forma, en esta época de creciente globalización, por región se entiende a ese conjunto de relaciones entre empresas y agentes económicos que generan un espacio específico, económico y social.


En la realidad económica actual, es fácil observar como las empresas tanto grandes y pequeñas, nacionales o extranjeras convergen en un mismo espacio, quizás no con la misma capacidad financiera, tecnológica o comercial, pero entre ellas se realizan prácticas de interacción constante para poder acceder a los mercados de todos lugares de posible interés de negocio.

Al observar cómo operan las empresas grandes en función de las ventajas que les brinda estar ubicadas en lugares de fácil acceso a las pymes es interesante destacar como se generan una serie de encadenamientos productivos que fomentan la aglomeración y el desarrollo de nuevas formas productivas.

La culpa es de las multinacionales (MNC), quienes han venido creciendo tanto en número como en organización apropiándose de las regiones con sus capacidades instaladas y su poderío de negociación, presencia e influencia. Según Dicken (2006) son las MNC las que a partir de la diversificación de sus estrategias para operar, se han fragmentado, y segmentado sus procesos de producción, adaptándose a políticas regionales, y siendo más abiertas a la negociación con competidoras, propiciando con ello, un nuevo desarrollo regional basado en clusters.

También Dicken (2006) argumenta que al incrementar la presencia internacional de las MNC es más probable que asuman características propias de la región destino, donde operan pero al construir redes empresariales, no pierden identidad nacional. Las empresas locales generalmente pequeñas y proveedoras y que son las que forman los clusters, incrementan su ventaja competitiva al insertarse en la competencia global por medio de las MNC.

Según (Dicken, 2006 y Pozas, 1999) las MNC también operan en red, al establecer alianzas estratégicas entre empresas del mismo perfil industrial para enfrentar a la competencia y poder acceder a mercados y nuevas tecnologías, lo cual genera un ambiente sistémico, para que las empresas pequeñas operen también en redes horizontales y verticales.

Otro elemento básico de las regiones en la actualidad es su creciente autonomía para impulsar estrategias que fomentan la participación de pymes con las MNC a través de esquemas como la subcontratación. Con la globalización se opera con mayor libertad y velocidad el movimiento de capitales. (Ruiz, 1999 y Dicken, 2006).

En sintonía con lo anterior, para las pymes la asociación, y colaboración con otras de tamaño similar representa una alternativa estratégica, que les permite aprovechar las ventajas competitivas de las empresas con las que se asocian, en algunos casos acuerdos de tipo horizontal y en otros vertical. Al incrementarse los acuerdos entre las pymes, se van construyendo redes que se entrelazan de manera importante y estas redes organizativas se desarrollan normalmente en un espacio geográfico limitado y concreto formando así, conglomerados y clusters (Masia, 2007).

Ideologia Izquierda y Derecha

¿Existen hoy izquierdas y Derechas? ¿Se puede hablar, en el presente, de enfrentamientos ideológicos en los términos en los que se exponían en tiempos de marxistas y liberales y de un mundo polarizado?


En esta era de las comunicaciones la palabra esta devaluada. Vengo redundando el concepto porque me parece fuente interesante de debates que deben darse para comenzar a comprender que el lenguaje es dinámico, y su dinamismo debería acompañar los cambios que se dan en la historia de los seres humanos y sus sociedades, porque esencialmente son la consciencia de los seres humanos y las cosmovisiones de sus sociedades, las que de forma dinámica, modifican comprensiones y comportamientos. En medio de estos cambios, ciertos conceptos pierden significado y contenido. Es entonces importante debatir para resignificarlos. Es decir, intentar rescatar algo de lo original pero referido a las transformaciones y novedades del presente.

Un Poco de Historia



Replicando los resultados que, en las décadas que van del 70 hacia fines del siglo pasado, sostuvo el neoliberalismo en América Latina y el entonces llamado Tercer Mundo (Precisamente referido a la mayoritaria cantidad de naciones que quedaban fuera de los dos bloques hegemónicos que se disputan la primacía mundial: URSS y EEUU+Europa), hoy son precisamente las naciones que ganaron aquella batalla las que sufren las políticas emanadas del FMI y de la economía financiera transnacional. Tras la caída emblemática del muro de Berlín, la glasnost y la Perestroika en el bloque de la URSS, se definió un planeta único y supuso erróneamente el fin de la historia y de las ideologías bajo el imperio de una única realidad global, Occidental, democrática y fundamentalmente Capitalista. Pero este Capitalismo ya no era el mismo por el que se luchaba en sus comienzos. El liberalismo, como utopía resultante de los postulados de la revolución Francesa, la conformación de los Estados Nacionales, la caída de las monarquías y el imperio de la libertad, especialmente económica, como fin del colonialismo, había evolucionado a otras formas que la “euforia” de la victoria no permitió analizar, ni distinguir.


El capitalismo devenido en neoliberalismo generó, primero en los mas débiles y ahora en las supuestas potencias vencedoras, un acelerado proceso de desintegración política, de convergencia ideológica donde las derechas e izquierdas tradicionales se funden para dar lugar, dentro y fuera de cada una a expresiones radicalizadas, xenófobas y racistas, por un lado; Y un progresismo edulcorado, mas como soporte de mecanismos mas tolerantes, democráticos y respetuosos de la soberanía popular, como resultado de un progresismo social-democráta, que de los contenidos anticapitalistas que adquiría el carácter ideológico de antaño.

El neoliberalismo corroe y subvierte todo contenido ideológico, pues lo somete al imperio de lo posible en contextos globales donde los poderes mas fuertes de las dinámicas de producción y organización social en torno a estos, se desplazan de los estados a las transnacionales económicas y financieras. Las dificultades de los partidos tradicionales para reescribir marcos ideológicos conceptuales, alimentar contenidos programáticos de gobierno y estrategias de conducción social y gestión de políticas públicas consecuentes con los esquemas tradicionales de izquierdas y derechas clásicos en republicanos y demócratas o fieles a las social democracias o democracias cristianas, y conservadores europeas no encuentran adecuaciones a los tiempos nuevos. No se percibieron en medio de las profundas transformaciones que comenzaron a darse, no se actualizaron. Estas situaciones no provocaron tantos problemas nuevos, como la agudización y cronicidad de los conocidos, pero restando capacidad para influir en las direcciones y los sentidos de los cambios que pudieran evitar esto. Hoy, como ayer en nuestros territorios, la política Europea y de los EEUU, se encuentran débiles y dependientes de las fuerzas transnacionales que ellos mismos contribuyeron a alimentar y desarrollar.

Resultados de las mismas dinámicas globales, pero con experiencias y momentos históricos distintos, las realidades emergentes y las decadentes, como nueva forma de entender las realidades del otrora Tercer Mundo y Primer Mundo, configuran el anverso y reverso de una misma moneda global, de una misma realidad que procesa de modos diferentes sus experiencias y los resultados de las evoluciones que comienzan en los primeros años de la década del 70.

La Madre de la Inflación

América Latina y el Tercer Mundo soportaron durante algunos decenios los costos globales de la inflación norteamericana y los años de “estados de bienestar” europeos, en tiempos de creación del Euro. La primera por medio de las Deudas Externas, el pago de servicios por la deuda y el aumento unilateral de las tasas de interés por parte de los Bancos de EEUU, que encarecían el valor dólar, para palear los aumentos que imponía la OPEP (Organización de Estados Petroleros) al precio del barril de petróleo, aumentando los niveles de endeudamiento de las naciones deudoras. El segundo, por medio de los procesos de privatización que favorecieron a las empresas transnacionales de aquellas naciones.

Lo que los estados dominantes no percibieron fueron los cambios que se dieron al interior de sus propias naciones. La transnacionalización del Capital financiero y la generación de un mercado paralelo e independiente de divisas que no respondía a las dinámicas del capital productivo, La translocalización física y virtual de las empresas o partes de estas, en especial en las naciones del sureste Asiático, que comenzaron asi un excepcional ciclo expansivo que los puso a la vanguardia en tecnología y los convirtieron en los actores mas importantes de la economía global. La demanda de productos primarios, especialmente de alimentos, producto del crecimiento y la inclusión de grandes masas de personas que superaron sus niveles de pobreza e ingresaron al mercado de consumo en aquellas naciones, provoca la replica del fenómeno de inclusión y de crecimiento y demanda del mercado interno en América Latina y el caribe.

Estos nuevos escenarios globales y el aprovechamiento que de él hicieron nuestras naciones en términos de desendeudamiento externo y de integración regional y de cooperación Sur-Sur y con las naciones del Sureste Asiàtico, frenaron las intenciones nortemericanas en su reacción tardía a tales dinámicas, intentando imponer el tratado de libre comercio entre EEUU y Canada y nuestra naciones al sur del Río Bravo. Los procesos de acumulación de Capital (Reservas) y de desendeudamiento en la mayoría de las naciones de América Latina y la drástica reducción de estas en las naciones del Caribe, mas el crecimiento de los intercambios regionales, generó, para los estados de la región, posicionamientos globales importantes y capacidad para intervenir y controlar a los mercados de especulación financiera de modos mas o menos eficientes.

¿Izquierdas y Derechas?

En estos contextos, las izquierdas y derechas se deshilachan conceptualmente, pierden identidad ideológica y adquieren contenidos mas pragmáticos que, radicalizan unas y diluyen otras en términos de ruptura con el sistema. Surgen entonces los gobiernos progresistas que se identifican con un discurso democrático, que adquiere formas de un Capitalismo social inclusivo, que aspira a generar movilidad social ascendente interviniendo en los mercados de capitales, dando dirección estratégica a las producciones y desarrollos industriales, científicos y tecnológicos, controlando los mercados financieros especulativos y achicando los margenes de apropiación de excedentes por parte de las transnacionales, impidiendo así que financien las recuperación de las naciones decadentes de los mismos modos que lo hicieron con las dinámicas de deudas y privatizaciones.

El surgimiento de las TIC modifica las bases mismas de las concepciones capitalistas y comienzan a erosionar sus postulados básicos. Por primera ves desde la revolución industrial, las fuerzas del conocimiento superan en la generación de plus valor global a las fuerzas del trabajo y del empleo en sus formas tradicionales. Esto modifica el concepto de proletariado de la ideología marxista clásica, que ahora deviene, en estas nuevas dinámicas, en científicos, técnicos y emprendedores.

La característica cíclica de la economía y de la producción científica y técnica que la impulsa generando las dinámicas perfectamente explicadas en la teoría shumpeteriana, comienza a desdibujarse bajo un modelo nuevo, que al incorporar la innovación como proceso permanente en las dinámicas de producción, no puede actuar como impulsor de nuevos ciclos expansivos de la economía. Por lo que los procesos recesivos actuales, lejos de ser parte de esos ciclos tradicionales, deberían percibirse como procesos de modificación sistémica de las dinámicas de producción y generación de plus valía global. Por eso es pertinente hablar de economías decadentes y economías emergentes, porque en realidad se esta dando una reconversión de las formas de producción que, de no mediar transformaciones globales que equilibren las dinámicas de formas menos traumáticas, seguirán equilibrándose en los términos actuales. Pero los fenómenos actuales no pueden ser reducidos a economías que crecen y otras que se deterioran aceleradamente. En realidad los fenómenos que se están dando son mucho mas complejos que estos y las reconversiones operan en múltiples niveles, en especial el de las conciencias y las formas de comprendernos como humanos y sociedades en el mundo.

Mundo Viejo, Mundo Nuevo

El desplazamiento hacia el conocimiento como insumo básico de las innovaciones presupone una masificación y socialización en los mismos términos que para la fuerza física y del trabajo supuso el paso del feudalismo de súbditos y esclavos al obrero industrial y empleado, siempre bajo la fuerza del capital.

En estas nuevas realidades, el nuevo proletariado emergente es el científico y técnico precarizado y puesto a universalizar sus ámbitos de especificidad “privilegiada” para constituir nuevas masas de técnicos, científicos e inventores, enmarcados como emprendedores o innovadores.

La Derecha no cambia sino que se radicaliza en sus defensas a al propiedad privada, el lucro, y la competencia, agudizando xenofobias, reivindicaciones de clase y posiciones totalitarias. Como contrapartida, las izquierdas pierden su contenido anti-sistema y se refugian en los valores democráticos y la aceptación de representaciones de las mayorías para preservar el imperio del Capital pero bajo formas mas “sociales”, representados en conceptos como “Capitalismo social”, “Responsabilidad social”, “inclusión”, “equidad” y “movilidad social ascendente”. Las izquierdas y derechas se reconvierten, pero como ideologías enfrentadas entre sí, dentro del sistema y no como ruptura una de la otra.

Sin embargo, el conocimiento se esta transformando en el petroleo del siglo XXI. Este combustible tiene características especiales y propias y genera contradicciones imposibles de resolver dentro del sistema. La socialización masiva de las formas de creación, generación y divulgación de la producción científica y técnica para proletarizar a sus adquirentes, choca con la misma iluminación de tales intenciones, con el mismo conocimiento del proceso que se pretende de parte de las minorías que concentraron históricamente, capital y poder. Esto es, si el trabajo como capacidad física o tiempo-vida es inherente a la capacidad humana, de una u otra forma, la adquisición y generación de conocimientos y técnicas también debe serlos para adecuarse a replicar las dinámicas funcionales a los capitales transnacionales concentrados. La diferencia sustancial emerge en que no se puede escindir el conocimiento de sus formas de generarlo y transformarlo en técnicas e innovaciones para ser introducidas como productos o procesos capaces de generar plus valor en las dinámicas de producción global, por lo tanto, no se puede prescindir de la conciencia crítica universalizada para acceder a estos. La esencia crítica y cuestionadora de la creación de saber, pone en duda los postulados dados como ciertos para el sistema capitalista.

Las Tic no solo socializan los conocimientos y técnicas útiles al capital concentrado y a la evolución y continuidad de sus formas, sino que las somete al mismo análisis crítico propio de la generación de conocimientos científicos y técnicos y surgen entonces las antinomias:

Propiedad privada – Propiedad social; Lucro o excedentes comunitarios; competitividad o cooperación.

Esto sugiere la aparición de nuevas ideologías aún no sistematizadas, pero que no pueden corresponderse a las tradicionales derechas e izquierdas de las discusiones ideológicas tal cual se han venido sosteniendo, debido, además, a que surgen novedades en las concepciones y capacidades mentales de los humanos, sostenidos en los instrumentos informáticos para desarrollar pensamientos complejos y conceptualizaciones modulares y multidimensionales.-

Pensamiento Complejo Latinoamericano

En el presente, al sur del Río Bravo, y sin pretensiones de uniformar realidades históricas y actualidades diversas, pero atendiendo al origen común de nuestras nacionalidades y siguiendo el razonamiento que vengo desarrollando, es dable pensar que una nueva ideología irrumpirá, de algún modo, desde las llamadas Naciones emergentes, porque por esas paradojas de las existencias históricas vitales, son sus dinámicas sociales las que, superadas las visiones neoliberales, se encuentran en el ojo exacto del Huracán, al haber transitado parte del desastre que hoy sufren las naciones decadentes, pero al mismo tiempo, expuestos a los conflictos que surgen de esas contradicciones básicas con los postulados fundamentales del sistema capitalista.

Los conflictos territoriales por las megaproducciones (Megaminería y megaproducción agraria, con la tecnificación de ambas producciones), por la tenencia y administración de la Tierra, La construcción de democracia y ciudadanía, el rol de los estados en estas transiciones y en las formas nuevas que vendrán, son algunos de los debates que van surcando los devenires de los procesos políticos y sociales que se vienen observando y del que somos protagonistas en estos tiempos de transformaciones.

Los Estados de la región se encuentran en una encerrona de difícil solución toda ves que, dentro del sistema y para obtener cierto grado de poder que le permita intervenir con eficiencia en los mercados globales, necesita jugar el juego global impuesto por el Capital transnacional. Las oposiciones dispersas y fragmentadas, son mas útiles a las resistencias de estos sectores que a la construcción de alternativas nuevas que trasciendan las viejas formas y favorecen la radicalización de las derechas, dejando entonces, a una gran franja de disconformes sociales que solo atinan a aglutinarse en movimientos reivindicativos y sectoriales que, sin embargo, podrían ser germen de esas construcciones nuevas, en la medida que comiencen a verse y entenderse a sí mismos, como actores emergentes de estas nuevas realidades y comiencen a transitar en la práctica, formas no capitalistas de organización social.

De como los Estados nacionales y las ciudadanías vayan dando forma y conceptos a estas nuevas dinámicas sociales y globales y se responda a los conflictos que existen y que seguramente irán surgiendo en el andar, será el modo en que se produzcan la muerte final del Capitalismo histórico y la emergencia de una nueva forma de Organización Mundial. Esta nueva forma será inexorablemente global:

- Global y local en términos territoriales;

- Inteligente: en término de administraciones basadas en conocimiento;

- Compleja: de forma de equilibrar realidades y virtualidades a distintos niveles macro y micro;

- Inclusivas; En términos de formas participativas de las decisiones y de la distribución de sus producciones;

- Diversas: No se adoptará una forma única global y universal sino mas bien distintas, tolerantes entre sí y buscando equilibrios dinámicos que apunten a desarrollos mas generalizados y menos conflictivos.

Si de conocimiento real se trata no habrá forma de entender ningún desarrollo individual, social o nacional que se sostenga a expensas de desequilibrios, sometimientos y de postergar el desarrollo de otros grupos sociales o nacionales.

Daniel Roberto Távora Mac Cormack

Una reflexión conceptual acerca del Precio Justo

Por María Paz Valdebenito G.


El sentido del concepto de Justicia en Aristóteles, apunta hacia la superación de las inequivalencias derivadas del intercambio de bienes cuyas cualidades y productores directos difieren entre sí. De dicho concepto deviene el de Precio Justo (justiprecio)1, el cual es tomado por los escolásticos aristotélicos con el fin de resolver el problema de la fijación del valor justo de toda cosa en cuanto mercancía.

1 - El pensamiento económico comienza con Aristóteles, con la idea “del Justiprecio”, pretendiéndose con aquélla indicar el valor de las diversas mercancías. Tradicionalmente los comentaristas medievales consideraban el Libro Quinto (Capítulo V y VIII) de la Ética a Nicómaco como un análisis y exposición detallada del problema referente a la fijación del valor justo de las cosas intercambiables. He ahí que se pueda considerar que la noción del valor justo o “precio justo” halle su punto de arranque en dicho texto.


2 -  Véase Aristóteles, “Ética a Nicómaco”, Libro Quinto, capitulo V.

El fin de las Ciencias Políticas, a saber, lo bueno y lo justo, referido al bien para los Hombres, encierra en sí el fin de todas las demás ciencias prácticas. Mas, dada la diversidad de opiniones en cuanto a estas definiciones, se piensa que aquéllas no existen por naturaleza, sino por convenio, convenio que responde a la ciencia moral, la cual tiende al hecho y no al conocimiento. De tal manera, la ciencia política, en la cual todas las facultades se hallan dentro de su esfera, determina lo debido y lo no debido en cuanto al hacer de los Hombres, esto es, sus actos, tendiendo aquélla al más excelente de todos los bienes asequibles mediante la acción: la felicidad (Bien Supremo de los hombres).

3- La economía surge como desprendimiento de la moral y la ética, es por ello que las primeras reflexiones sobre temas económicos estaban orientadas a darle respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuál es el Precio Justo de una cosa? ¿Es justo el cobro de un determinado interés por la otorgación de créditos? ¿Es lícito el comercio?

El bien, actividad del alma de acuerdo a la razón, es conforme a la virtud, la cual admite grados en conformidad a la mejor y más perfecta de las virtudes: la justicia. Ésta consiste en el hábito según el cual las personas se hallan en disposición de efectuar lo justo (principio abstracto): Llamamos justas a las cosas que tienden a producir y conservar la felicidad y sus componentes para la sociedad cívica “Aristóteles, “Ética y Poética”, océano grupo editorial, España, primera edición 2001, p.83. , por tanto, todos los actos legítimos serán justos. La justicia es la mayor de las virtudes, porque el que la posee puede practicar su virtud no sólo para consigo mismo, sino también con referencia al Otro, al prójimo (justicia coextensiva).


Ahora bien, la justicia reposa en dos campos de aplicación. El primero de ellos guarda relación con la Justicia Total, la cual comprende todas las relaciones que toman lugar dentro de la comunidad. Su sentido es normativo. Mientras que el segundo de los campos corresponde al de la Justicia Particular, la cual corresponde a aquellas acciones cuyo objeto particular es la distribución o intercambio de bienes. Su sentido es la igualdad. Ahora bien, con respecto al segundo tipo de justicia, vale decir, a la particular, Aristóteles asienta dos aspectos en torno a lo justo. El primer aspecto refiere a la justicia distributiva, la cual guarda relación con la proporción. Bajo aquélla, la igualdad es tratada como media: Lo justo, pues, debe ser tanto intermedio como igual, y esto con relación a ciertas personas. Y como intermedio debe estar entre ciertas cosas (que son respectivamente mayores y menores) (…) la misma igualdad existirá entre las personas y entre las cosas de que se trate Ídem, p.88. En el marco de esta equivalencia, la concesión de lo igual responde al mérito, dado que lo que se distribuye justamente debe serlo según el mérito en alguno de sus sentidos. La proporción bajo este género de justicia es entonces igual de razones, ya que la proporción no consiste solamente en una propiedad del número en abstracto, sino del número en general. Por tanto, lo justo en tanto que justicia distributiva es lo proporcional, siendo lo injusto aquello capaz de violar tal proporción; porque el hombre que obra injustamente tiene demasiado de lo bueno, el que es injustamente tratado, poquísimo Ídem, p.90 . El segundo aspecto de la justicia respecta a la justicia conmutativa (correctiva), la cual surge de las transacciones, tanto voluntarias como involuntarias. Este género de justicia guarda relación con la desigualdad aritmética: [L]o justo en cuanto a las transacciones entre los hombres, es una especie de igualdad y lo injusto es una especie de desigualdad; no según ese género de proporción, sino el de la proporción aritmética Ídem, p.91 . La ley considera el carácter distintivo de las cosas en cuanto a lo visible (medible) y, por ello, distinguible. Al igual que la justicia distributiva, la igualdad responde también a una media, pero la diferencia reside en que este intermedio entre lo mayor y lo menor es a base de los términos provecho y daño, ambos son respectivamente mayores y menores de manera contraria. Estos términos brotan del cambio voluntario, siendo el provecho aquello adicional que se logra tener y que antes no se tenía; y el daño el resultado de una tenencia menor. El tener más y el tener menos ocurren en la compra y venta, y en todas las demás transacciones garantizadas por la ley: cuando no se tiene ni más ni menos sino exactamente lo que se tenía, la gente dice que se tiene lo suyo, y que ni se obtiene provecho ni se sufre daño Ídem, p.93.

Así como el juez se considera la personificación de lo justo en relación a lo jurídico, la personificación de lo justo en cuanto al intercambio corresponde al justiprecio, éste intenta igualar las desigualdades que emanan de las relaciones injustas que se dan entre los hombres que participan en el intercambio de bienes disponibles. En aras de aquello, y según las definiciones establecidas por Aristóteles, lo justo en la esfera de la justicia conmutativa, en consecuencia, no es más que el intermedio entre el provecho y el daño proporcionado, considerándose que lo justo consiste en tener después de la transacción lo mismo que se tenía antes de la misma Ídem.

Ahora bien, existe un tercer tipo de justicia que los modernos comentadores de Aristóteles separan estrictamente de las dos categorías anteriores. Se trata de la reciprocidad como una forma de justicia conforme a las relaciones de intercambio. Según Aristóteles, ésta no conviene ni a la justicia distributiva ni a la conmutativa, ya que no guarda relación con una igualdad dada por naturaleza. Los hombres, según el intercambio de bienes, no procuran devolver mal por mal ni bien por bien, ya que la solución no es devolver, bajo la misma magnitud, el mal o el bien recibido. La reciprocidad, por ello, de acuerdo con una proporción no a base de beneficio igual precisamente, se alcanza mediante la mutua concurrencia.

Las funciones de la reciprocidad se pueden entender bajo una situación en la que dos o más hombres, enfrentados a oficios diferentes, deciden cambiar el resultado de sus oficios, de por sí desemejantes. Lo que hay primeramente en ese intercambio es una proporcionada igualdad de géneros (la igualdad entre oficios debe darse antes de que se efectúe el cambio), y luego una acción recíproca. Aquella igualdad entraña una correspondencia de acuerdo a las cantidades y cualidades de lo que resulta entre aquel que produce y aquel que consume. Dicha correspondencia se debe a que todo lo que se cambia debe ser comparable de alguna manera. Ahora bien, la medida en cuanto forma que equivale a la igualdad, es la moneda, intermedio correspondiente (y que sirve) a la medida de todas las cosas y, por tanto, al exceso y defecto de las mismas, esto es, cuánto de x equivale a tanto de y. Bajo esta medida se da el intercambio, esto es, aquélla se instituye como la base según la cual se asientan todas las relaciones económicas existentes y por haber.

Todas las mercancías deben ser medidas a través de algo en términos de unidad. Ese algo consiste en la demanda (función en términos de cantidad), dado que ésta reúne a los hombres en [las] transacciones formando una sola unidad Ídem, p.96. Ésta es fundada a partir de un convenio: la moneda, la cual actúa como su representante.

La moneda, su existencia, se debe a la ley (nómos), no a la naturaleza. Es por ello que la reciprocidad se da una vez que los términos de las cosas necesarias han sido igualados, de modo que un hombre X concuerda que los resultados de su oficio (cierta cantidad de x) son a los resultados del oficio (cierta cantidad de y) de un hombre distinto a él (Y). Según ello, resulta necesario que los oficios sean llevados, cuando han de intercambiarse, a su forma convenida de proporción, debido a que de esa manera, cuando cada cual tiene lo suyo, las cosas se vuelven iguales y, en consecuencia, éstas corresponden al resultado de un negocio, al resultado de una asociación entre las partes.

Ahora bien, para que las mercancías se hagan más estables de acuerdo al cambio, debe emanar de las mismas la expresión de su valor, vale decir, deben estar sujetas a un determinado precio. Sólo de esa manera habrá siempre cambio, y de ser así, existirá el trato comercial. La moneda en cuanto medida y expresión de un convenio, de la ley -he ahí el nombre de la misma: nómisma (moneda)-, hace que las mercancías sean mensurables e iguales. Según la conmensurabilidad existe igualdad, según la igualdad existe cambio, y según éste comercio. Este último responde a un ejercicio conforme a leyes particulares.

Para Aristóteles son dos las modalidades de ley existentes Ver “Retórica” de Aristóteles., a saber: (i) ley particular, la que el pueblo se señala para sí mismo, y (ii) ley común, conforme a la naturaleza. Esta última se funda en la razón universal y no cobra su origen en ninguna convención. La expresión “ley natural” aparece en el siglo IV a.c, en oposición al planteamiento sofista respecto a ley y a la naturaleza como contrarios. La expresión acuñada por Aristóteles indica universalmente lo que es justo o injusto por naturaleza, aunque no haya ninguna mutua comunidad en acuerdo. Este concepto fue fundamental para los planteamientos económicos de Santo Tomás de Aquino (1224), ya que el pensamiento económico fundado por aquél es inseparable de la comprensión de ley natural. Ésta es definida por Tomás como la participación del hombre en la ley eterna, aquella en virtud de la cual todas las cosas se hallan perfectamente ordenadas Ver Suma de Teología de Santo Tomás, parte I-II, cuestión 91, “de las distintas clases de leyes”.. La ley natural no es distinta a la ley eterna, sino que comprende una parte de ésta y basta para ordenar todas las acciones humanas en vistas de un fin. Las transacciones económicas deben ser consideradas dentro de ese marco, puesto que éstas son un intento humano de adquirir materias proveídas por la naturaleza para lograr ciertos fines.

Para Santo Tomás, el derecho civil es el producto de una reflexión sobre la ley natural, en la medida en que el Estado tiene autoridad para asegurar el marco legal que permite y posibilita la vida comercial, haciendo cumplir la ley, prohibiendo el robo, la violencia y el fraude, vale decir, modelando la conducta del comerciante. Bajo estas funcionalidades de la ley, la propiedad privada Santo Tomás de Aquino, al igual que Aristóteles, consideraba que la propiedad privada es la mejor garantía para una sociedad pacífica y ordenada, debido a que ésta provee los máximos incentivos para el uso responsable de la propiedad. no es contraria a la ley natural, sino un añadido creado por la razón humana.

En vistas de lo anterior, los escolásticos recurren a la moral cristiana para reflexionar sobre el precio de las cosas, tomando como base el modelo de justicia de los intercambios desarrollado por Aristóteles en torno a la generación de precios justos. Sin embargo, Santo Tomás no logró establecer un método para asignar el precio justo de las cosas, mas pudo, a partir de su pensamiento aristotélico–agustiniano, establecer que el precio justo era aquél determinado por la estimación común de la sociedad en torno a la utilidad reportada por los bienes y no en torno a la naturaleza (propiedades) de los mismos.

Las afirmaciones de Santo Tomás, en torno al precio justo de las cosas, entran en contradicción, ya que por una parte, Tomás define al precio justo como aquello que compensa el trabajo y el costo de las partes que se intercambian, mientras que por otra parte, plantea el problema de que el intercambio entre dos personas no se lleva a cabo si las indigencias (necesidades) no se encuentran igualadas: “Las personas intercambian cuando cada uno valora más lo que recibe que lo que entrega. Inclusive, podemos ir más allá y afirmar que cuanto mayor sea la diferencia entre el valor de lo que se entrega y el de lo que se recibe, tanto mejor (o justo) va a ser el intercambio, porque ambas partes están recibiendo algo que valoran mucho a cambio de algo que valoran poco. Santo Tomás entró en una contradicción de la que no pudo salir”. Juan C. Cachanosky, Historias de las Teorías del valor y del precio, Parte I, Revista Libertas 20, Mayo 1994, Instituto Universitario ESEADE, pág. 12

Ahora bien, para un mismo tipo de producto hay tantos precios como transacciones. Si la contratación es voluntaria, el precio pactado libremente siempre es justo, porque una transacción voluntaria se realiza sólo si cada una de las partes valora más lo que recibe que lo que entrega. Si la cosa se vende más cara o más barata, se está incurriendo en un acto injusto (su precio es injusto), ya que (…) el valor de una cosa destinada al uso del hombre se mide por el precio a ella asignado, a cuyo fin se ha inventado la moneda, como Aristóteles señala. Por consiguiente, si el precio excede el valor de la cosa, o, por el contrario, la cosa excede el valor del precio, no existirá ya igualdad de justicia. Por tanto, vender una cosa más cara o comprarla más barata de lo que realmente vale es en sí mismo injusto o ilícito.  Santo Tomás de Aquino, “Suma Teológica” [1323], Biblioteca de Autores Católicos, 1956, tomo 8, p. 666.

Con el desarrollo del comercio, y a pesar de que sus bases seguían siendo la justicia conmutativa, el concepto del precio justo comenzó a perder parte de su significado primigenio al tener que adaptarse a las exigencias de la ley de la oferta y la demanda (mediado de siglo XVI). El pensamiento analítico de la doctrina del justiprecio bajo este escenario, prosiguió el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, siéndoseles incorporados al concepto ciertos elementos propios de las dinámicas presentadas por los mercados. He aquí dos pensadores importantes en torno a la reflexión de un precio justo en relación a las características añadidas por el mercado, a saber: Juan de Matienzo (1520-1579) y Luis de Molina (1535-1600). El primero de ellos sigue fielmente el pensamiento de Santo Tomás, y en conformidad con sus enseñanzas reformula una de las reglas del derecho romano quedando ésta definida, luego de su intervención, de la siguiente manera: una cosa vale tanto cuanto, sin fraude ni injusticia, se la puede vender en concordancia con la estimación común, a quien conozca sus condiciones.

4- La estimación común es el principio aceptado por los juristas y los teólogos como base y medida del precio justo.

5- Ver “Commentaria”, obra en la que Juan de Matienzo desarrolla la doctrina del precio justo, mediante aspectos jurídicos y aspectos empíricos (económicos). Juan de Matienzo, figura entre los primeros pensadores hispanoamericanos que desarrolló de forma sistemática y profunda ladoctrina del justo precio.

Juan de Matienzo, al igual que los jurisconsultos romanos y los teólogos escolásticos, tomó como normativa para sus reflexiones económicas de Commentaria, la doctrina del Justo Precio, desde una triple óptica, a saber: (i) la doctrina del justo precio en tanto que filosofía económica, (ii) la doctrina del justo precio en tanto que instrumento del ordenamiento del mercado, (iii) la doctrina del justo precio en tanto que fundamento analítico de la teoría del valor, de la teoría de los precios, y del valor del dinero.

El precio justo, considerado como el instrumento del ordenamiento del mercado, es lo que se instituye como la doctrina del precio justo para Matienzo. El principio fundamental aceptado por los juristas y teólogos como base y medida del precio justo, es la estimación común (estimación social) derivada de las personas, según determinados bienes, que concurren y se establecen en el mercado.

Ahora bien, Matienzo hace una distinción entre dos clases de precio justo, distinción que remonta a Santo Tomás e incluso a Aristóteles. Ésta consiste en un precio legal por una parte, y en un precio natural por otra. El precio justo legal es aquel determinado por una ley erigida por el Soberano o por -y de- la misma Sociedad Civil, la cual es capaz de captar la idea del precio justo o injusto social, y el sentimiento de estimación social o común. El precio natural en cambio, corresponde al precio justo espontáneo o libre, pues no hay ley alguna capaz de coartarlo. Matienzo sostiene que mientras el precio justo legal es uno solo e inalterable (consiste en lo indivisible), el precio natural goza de cierta latitud, oscilando entre un extremo rígido y otro laxo; pasando, sin embargo, por un punto medio moderado.

Matienzo opta por el lado de los que se inclinan por la doctrina del precio justo legal, arguyendo que la responsabilidad de tasar este precio, y asimismo, el valor de las mercancías, recae en los gobernadores de las provincias y en los administradores de la República. Acepta que ésta es una política no siempre muy factible, señalando, tras ello, que sería prudente hacer todo lo posible para lograr su concretud y realización. Añadiendo, al mismo tiempo, que si no se logra tasar el precio de todas las cosas en cuanto mercancías, habría que intentar tasar al menos lo que mayor se pueda de ellas.

El pensamiento analítico correspondiente a la doctrina del justo precio bajo este escenario, versa sobre tres grupos de problemas estrechamente interconectados entre sí: la teoría del valor, la teoría de los precios y la teoría del valor-dinero. Matienzo rechaza la primera de estas teorías, fundada sobre los costos de producción, no ignorando el papel que desempeñan dichos costos en el proceso económico, ni negando que todo producto, por tratarse de un producto (resultado de la alteración de la naturaleza), envuelve en sí esfuerzos humanos, costos instrumentales y materiales, mas sí considerando a esta teoría falaz  Oreste Popescu, Aspectos Analíticos en la Doctrina del Justo Precio de Juan de Matienzo (1520- 1579), cuadernos, Nº 25, 1993, p.82, ya que para él los costos de producción no tienen que ver con el verdadero y propio valor de las cosas, dado que el valor para Matienzo, reside en la subjetividad de aquel que dichas cosas adquiere, y no en la objetividad de éstas (precios productivos). Matienzo insiste en la negación del valor objetivo de las mercancías mediante la elaboración de una teoría del valor subjetiva, en la cual se distinguen dos modalidades de valorización de las cosas; una, por su naturaleza (por su cualidad intrínseca); y otra, por la importancia que el hombre le asigna a las cosas desde afuera.

En los contratos de compra-venta, las cosas no se valoran según su naturaleza, sino según la estimación común que de ellas los Hombres tienen, por más vana y desacertada ésta sea o haya sido.

Lo anterior contradice expresamente los postulados principales de la teoría del valor de uso objetivo, esto es, (i) la utilidad como cualidad intrínseca (utilitas) de la cosa, y (ii) el concepto de escasez (raritas) relacionado a la cosa misma. La contradicción se asienta, debido a que bajo la teoría propuesta por el pensamiento económico subjetivista del valor, el precio justo natural no versa sobre los costos de una mercancía, expresión de sus cualidades, las cuales han de determinarla como cosa útil (valor de uso), sino que la causa del valor radica únicamente en la estima que las personas le otorgan a las cosas en razón de su indigentia (necesidad), ya que en el momento en que éstas se hallan orientadas a cubrir una necesidad o a satisfacer un placer propio (San Agustín) sienten la escasez de las cosas bajo su forma mercancía. Por consiguiente, bajo la teoría del valor subjetivo 6, propuesta por gran parte de los escolásticos7, la indigencia es una medida particular, causa eficiente del valor de todos los objetos humanos en cuanto mercancías, debido a que dicha indigencia es considerada la estimabilidad subjetiva afectada por la escasez y/o abundancia de n mercancías8.

6 - Este criterio Matienzo lo recoge de San Agustín, de su obra La ciudad de Dios, libro XI, capítulo XVI: “En los seres que tienen algo de ser y no son lo que Dios, su autor, son superiores los vivientes a los no vivientes, como los que tienen fuerza generativa o apetitiva a los que carecen de esta virtualidad. Y entre los vivientes son superiores los que sienten a los que no sienten, como los animales a los árboles. Entre los que sienten son superiores los que tienen inteligencia a los que carecen de ella, como los hombres a las bestias (…) Esta degradación parte del orden de la naturaleza. Sin embargo, existe otro modo de estimación, partiendo del uso de cada cosa –cuiusque usu aestimationis modus. Según este modo, anteponemos algunos seres que carecen de sentido a algunos que sienten, de tal manera que, si pudiéramos, los apartaríamos de la naturaleza de las cosas –naturam rerum-, bien sea porque ignoramos el lugar que ocupan en ella o bien porque, si lo sabemos, los valoramos menos que a nuestra propia conveniencia. ¿Quién hay que no quiera más tener pan en su casa que ratones; o dinero más que moscas? Pero ¿qué maravilla, pues por la estimación que se asigna a los mismos hombres, cuya naturaleza es ciertamente de suprema dignidad, por la mayor parte se compra más caro un caballo que un esclavo; o una piedra preciosa más cara que una esclava? Así que donde hay semejante libertad en el juzgar, hay una gran diferencia entre la razón que considera –ratio considerantis- y entre la necesidad del que lo ha menester –necessitate indigentis-, o el placer del que ansía su posesión –voluptate cupientis-; supuesto que la razón estima qué es lo que en sí vale cada cosa según la gradación de la naturaleza, y la necesidad –necessitas- qué es lo que vale para el fin que desea; buscando la razón qué es lo que juzga por verdad la luz del entendimiento, y el placer –voluptas- qué es lo agradable a los sentidos del cuerpo”.

Los enunciados de Matienzo traen consigo un cambio técnico en la antinomia cosas animadas versus cosas inanimadas (San Agustín), por cosas útiles versus cosas inútiles (Matienzo). El argumento técnico-económico fundado en la antinomia de Matienzo facilitó ampliar la potencia de la naturaleza de la cosa.

7- Entre ellos se encuentran: John Duns Scoto (1265 – 1308), Johannes Buridanus (1300 -1358), San Bernardino de Siena (1380-1444), Francisco de Vitoria (1483-1546), Martín de Azpilcueta (1493- 1586), Tomás de Mercado (1500 – 1575), Luis Saravia de la Calle (1544 -), Domingo de Soto (1495 – 1546). Luis de Molina y Juan de Matienzo son los analizados en este apartado, dado que alcanzaron un estudio profundo acerca del precio justo, dándole, a partir de esté, un giro relevante al pensamiento económico, tras la introducción del concepto de ley de oferta y demanda.

8 - Para Aristóteles la indigencia se instituye como la causa y medida de los intercambios, ya que ésta consiste en la necesidad que los unos tienen de los otros, sostiene la vida social, ya que sin necesidad, y sin necesidades semejantes, no cabría la posibilidad del intercambio. En Aristóteles la palabra necesidad tiene significado de utilidad, de uso común, en lengua chreía vertida al latín.

Con todo, se evidencia un proceso de adelanto sustantivo en la vía de la subjetivación referido al fenómeno de la escasez, ya que el concepto indigencia humana, en cuanto criterio de valor para los autores de la edad media, es considerado un concepto constituyente del pensamiento neoclásico, cuyos preceptos son la “utilidad” y la “escasez, comprendidos como parte de un fenómeno subjetivo validado por la itinerante, y por ello, infinita necesidad.

Por otra parte, las definiciones presentadas por Matienzo son también sostenidas por Luis de Molina, teólogo escolástico, en su obra “La teoría del Precio Justo”. Para este teólogo, como para los demás escolásticos de la Escuela de Salamanca, el criterio diferenciador de los precios justos e injustos, no es otro que la equivalencia de las contraprestaciones vinculadas a la transacción (compraventa). Debido a ello, la doctrina del precio justo sostenida por los escolásticos, se instituye como el resultado o consecuencia lógica de aquella doctrina que conviene a la justicia conmutativa y, en definitiva, al postulado de la equivalencia. Ahora bien, esta equivalencia guarda relación con la teoría de los precios, en la medida que éstos responden a la estimación común (social) de las cosas, lo que implica, por consiguiente, que hayan de comportarse como meros precios de mercado (precios de venta). El precio de mercado, consiste en un valor que no es determinado por las condiciones individuales de producción, sino por las socialmente necesarias, es decir, por las condiciones de producción según las cuales se elaboran determinadas masas de mercancías sujetas a cada rama productiva, y según las cuales se establece la competencia entre productores dentro de cada rama de producción. En consecuencia, es la teoría de los precios la que contribuye a la formación de la ley de oferta y demanda9.

9- Luis de Molina se lleva el mérito de haber formulado esta ley, aunque anteriormente Matienzo fue quien había contribuido a la formulación de ésta mediante la incorporación del concepto de concurrencia, descubierto en la obra de Molina al final del S.XVI. Este concepto trae de la mano un nuevo concepto para la ciencia económica: el de la competencia en el mercado con claro sentido de rivalidad entre los integrantes de los grupos participantes. Cabe mencionar que el modelo de oferta y demanda es generalmente atribuido a Alfred Marshall (1842-1924), debido a que éste es quien formalizó, analizó y extendió su aplicación. Sin dudas, el origen del concepto es anterior.

Para Molina, las causas de un precio justo surgen de la estima común del uso de bienes que se transan en los mercados (objetos-mercancías), y las cuales responden a las circunstancias experimentadas en éstos: concurrencia mayor de compradores en relación a la concurrencia de vendedores, viceversa, por ejemplo. Según Molina, debe observarse, en primer lugar, que el precio se considera justo o injusto no en base a la naturaleza de las cosas consideradas en sí mismas —lo que llevaría a valorarlas por su nobleza o perfección—, sino en cuanto sirven a la utilidad humana; pues en esa medida las estiman los hombres y tienen un precio en el comercio y bajo el intercambio. Más aún, con este fin las entregó Dios a los hombres y con el mismo fin dividieron los hombres entre sí el dominio de las mismas, a pesar de que, en el momento de su creación, todas fueron comunes. En segundo lugar, el precio justo de las cosas tampoco se fija atendiendo sólo a las cosas mismas en cuanto son de utilidad al hombre, como si, “ceteris paribus”, fuera la naturaleza y la necesidad del empleo que se les da, lo que de forma absoluta determina la cuantía del precio; sino que esa cuantía depende, principalmente de la mayor o menor estima en que los hombres deseen tenerles para su uso. Así se explica que el precio justo de la perla, que sólo sirve para adornar, sea mayor que el precio justo de una gran cantidad de grano, vino, carne, o caballos, a pesar de que el uso de estas cosas, por su misma naturaleza, sea más conveniente y superior al de la perla. Por eso podemos afirmar que el precio justo de la perla depende de que los hombres quisieron estimarla a ese valor como objeto de adorno. Por eso, también el precio justo del azor es para el cazador mayor que el precio de otros bienes que le superan en utilidad”.

10- Luis de Molina, La Teoría del Justo Precio, versión online: http://www.eumed.net/cursecon/economistas/tetos/molina_justo_precio.htm

El respaldo subjetivista, comienza a tener un sentido lato en el transcurso de su uso, establecido de acuerdo a los argumentos de la doctrina liberal. A partir del siglo XVII, la actitud liberal adquiere actitud doctrinaria. Sin embargo, el término liberalismo, su uso, aparece en 1812, aunque su origen está dado en el quiebre de la unidad cristiana en la primera mitad del siglo XVI. La actitud liberal, trae consigo un cambio de valoración moral, de la cual deriva la inclinación a satisfacer prioritariamente lo más inmediato y sensible: la posesión de bienes materiales, la legitimación de la propiedad privada como base para la creación de riqueza.

El liberalismo, se vuelca como la afirmación de la autonomía del hombre, como la afirmación de la independencia del individuo con respecto a sus actos interiores. La única ley en cuanto a la autonomía del hombre y a su bien máximo (la libertad) es la que emana de su propia subjetividad, independizada ya de todo vínculo obligatorio extrínseco. La esfera propia de la libertad es el ámbito privado de la persona. Esta privacidad se da, desde luego, en la relación del sujeto para con los bienes materiales que constituyen propiedad suya. Todo lo interior e íntimo del sujeto, vale decir, sus hábitos, actos intelectivos, volitivos, etc., responden también a su propia privacidad. Todo lo que pertenezca al orden de los objetos de la inteligencia y de la voluntad, principales facultades constituyentes de la intimidad, se reducen al plano de la subjetividad excluyente, y ésta es el fundamento de la concepción liberal.

Mediante esta concepción de libertad, la subjetividad se impone objetiva y universalmente, a fin de validarse, ya que La Verdad pasa a ser algo relativo, debido a que las cosas carecen de determinada realidad. Éstas son, para uno o para otro, lo que subjetivamente cada cual se representa de ellas. Por tanto, la esencia (quid) de las cosas se limita a la mera subjetividad de las personas, no existe valor objetivo según principios universales, pues, el único principio es el de no conducirse de modo que se pueda violentar la libertad de otro11. En este plano, los valores morales son subjetivos, y el principal de ellos es el de la autonomía de la conciencia. He ahí que la virtud deje de ser virtud moral, dándose paso a nueva ciencia de lo económico. Esta nueva ciencia, proclamada por Adam Smith (1723 – 1790)12, hace de la economía un fenómeno independiente, que cuenta con métodos propios, cuyo principio de la conducta humana, problema esencial de la filosofía moral, es el de la simpatía en cuanto subjetivación del orden moral: las acciones humanas son calificadas como buenas o malas según las impresiones que han de causarle a la subjetividad de cada individuo. La conducta actúa como algo fuera de sí, el hombre es espectador de su propia acción, en la medida en que el bien moral es objeto de simpatía general, siendo ésta y su contrario, la antipatía, la única visión objetiva posible acerca del propio mérito moral y sus causas. Bajo esta nueva ciencia de lo económico, sólo puede juzgarse a la economía por sus resultados físicos, quedando la virtud moral, cuyo objeto es el bien real debido al otro, incluido el bien material o económico, reducida únicamente a los intereses personales. Es por ello que los criterios morales en cuanto a la conducta económica, son anti-naturales, mientras que la subjetivación completa del orden moral es la única causa de la emancipación del orden económico. Es así como lo justo, dentro de este escenario, pierde su sentido de ir ordenando las acciones de los individuos hacia el Bien Real de los mismos, en pos de validar la subjetiva estimación, acerca de lo que es bueno o malo, justo o injusto, tomándose a ésta como única fuente del valor referente al comportamiento humano sobre el cual versa el intercambio.

11- El liberalismo económico y social, alcanza su validación y emancipación con el protestantismo, impulsado por el liberalismo religioso, ya que éste consiste en la exaltación de la subjetividad como ámbito exclusivo en el cual se determina el destino del cristiano: implica la exclusión de toda autoridad externa en la definición del objeto de la fe. La subjetivación de la fe permite que el sentimiento religioso alcance tantas formas sean posibles. Esto da pie al absolutismo económico, ya que al ser reducidos todos los valores y normas morales a la subjetividad, lo único que se personifica como medida objetiva para regular las relaciones concretas entre los hombres es lo atingente al intercambio de bienes. He ahí que los únicos vínculos reales (concretos) sean los que se dan en el tejido económico. Es por ello que el intercambio se constituye como el único ámbito en común, ya que encierra los mismos patrones para todos. Este ámbito, su imparcialidad, debe responder a la ley de oferta y demanda, la cual, bajo este escenario, se conforma como la ley natural de la economía, la cual es la única capaz de determinar las relaciones económicas (crematísticas) que se dan entre los agentes económicos.

12- Se puede decir que con The Wealth of Nations (1776) se instituye la separación entre la vida económica y la ciencia moral. Es por ello que se piensa a Adam Smith como el “padre” de la Economía Política. Para mayores detalles véase: Juan C. Cachanosky, Historias de las Teorías del valor y del precio, Parte I, Revista Libertas 20, Mayo 1994, Instituto Universitario ESEADE, pág. 1

Ahora bien, el pensamiento liberal considera que la medida de la justicia concorde al intercambio, se debe a la reciprocidad proporcional (postulado aristotélico) del valor real, físico del cambio, y no al valor subjetivo que resulte de éste. La reciprocidad proporcional, responde a la estimación común, a la justicia conmutativa que hermana de los actores económicos. Si la contratación es voluntaria, el precio pactado libremente siempre es justo. Los fundadores y seguidores de la teoría del valor trabajo en cambio, no consideran al convenio como fundamento del precio natural de las mercancías. Estos pensadores intentaron atribuirle a las cosas un valor objetivo, fundado en el trabajo (medida real de las cosas).

La teoría del valor trabajo nace con la economía moderna, con Adam Smith, luego es ampliada por David Ricardo 13 y tomada luego, con un punto de vista crítico y con un sentido lato en torno al trabajo en cuanto contenido del valor, por Marx (fundador de la teoría del plusvalor). Los pensadores inclinados por la teoría objetiva del valor no mencionaron expresamente el término precio justo. Sin embargo, se empeñaron en determinar lo elemental del precio natural de las mercancías en tanto valor de cambio de las mismas, no tomando como objeto de ello a la estimación común, sino principalmente al trabajo encarnado (causa eficiente) en las cosas que se generan e intercambian.

13- Ricardo amplía la Teoría del valor trabajo, llevándola al terreno comercial abierto (comercio internacional), bajo el concepto de ventajas relativas o comparativas, concepto que difiere con el de Smith –ventajas absolutas- desplegado en el campo internacional de intercambio. Smith, había incursionado en temas vinculados a las ventajas sostenidas por los países en cuando a valor incorporado, pero la teoría presentada por Ricardo evidencia los límites de los enunciados smithianos. Las ventajas relativas se instituyen como el principio básico del comercio internacional. A partir de éste surge el concepto de Comercio Justo, el cual aboga, de alguna manera, a la definición de precios justos en cuanto a los costos que implica la producción bajo el nivel comparativo de desarrollo tecnológico. Para mayor detalle véase Joseph Stigltz, “Cómo hacer que la globalización funcione”, capítulo 3: Cómo hacer que el Comercio sea Justo.

Las diferencias entre las posturas subjetivas del valor y las objetivas, se pre-establecen como un problema importante a la hora de analizar los elementos que determinan el precio justo de los bienes. Mas, entre ambas posturas ha de existir cierta concordancia en cuando a la definición de lo que es un precio justo, no así concordancia en relación a sus causas y despliegues. El precio justo es el que expresa fielmente el valor de cambio, sin defecto ni exceso. La teoría subjetiva del valor, establece como elemento de defecto o exceso la apreciación que un individuo guarda acerca de un bien en cuanto a su necesidad, deseo, escasez, entre otras variables. Mientras que la teoría del valor objetivo considera como elemento de exceso o defecto al trabajo. En cuanto a lo que el precio justo es, se puede decir que éste es el precio que un individuo, en tanto que comprador, está obligado a pagar, y el precio que un individuo en tanto que vendedor está obligado a cobrar: Su atributo de justo no se refiere, por tanto, al resultado de la conjunción de factores externos en juego, al “ajuste” circunstancial de éstos, sino a que es objeto de la virtud de la justicia. Se refiere a una ley moral de la economía – y por esto obliga en conciencia- y no a una ley cuasi-física como lo es la de oferta y demanda (…) el problema de cómo saber, en concreto, cuál es el precio justo que hay que cobrar o pagar por una cosa es, pues, el mismo implicado en el reconocimiento del valor de cambio. Consiste, literalmente, en la apreciación de este valor, en un juicio sobre éste expresado cuantitativamente en moneda. Este juicio tiene como objeto lo que realmente vale la cosa.Antonio Widow, “El hombre, animal político: El orden social, principios e ideologías”, Buenos Aires, Ediciones Nueva Hispanidad, 2007, 2da. Edición, p. 151.

Con respecto a la legislación, supuestamente la autoridad deberá intervenir en las relaciones económicas cuando éstas presenten distorsiones, cuando la equidad (equivalencia de valores entre las partes) esté dándose a partir de causas distorsionadas en cuanto a los principales elementos del cambio. La autoridad debe velar por la vigencia de precios justos, sobre todo cuando se trata de bienes imprescindibles frente a los cuales no cabe la elección de comprarlos o no. Esto último acoge las definiciones mencionadas previamente, en torno al precio legal de las cosas (Matienzo y Molina). Las medidas tomadas frente a la determinación (y a la exigencia) de precios justos, deben ser objeto de las políticas definidas por los gobiernos, los cuales tienen potestad pública sobre los bienes materiales de primera necesidad para el Hombre, en pos del Bien para el mismo, y no en pos de su perjuicio y continuo sufrimiento.

El modelo económico del mendigo en Nicaragua

Si queremos que subsista lo político, pensemos, como corresponde, en lo económico. Tener derechos, y vivir desnudos, sería muy triste

José Cecilio del Valle

Prócer de la Independencia de Centroamérica



Raúl Isaac Suárez *


El termino “modelo económico” de un país hace referencia a la organización, configuración y orientación específica de las fuerzas productivas de su economía con el propósito de producir los bienes y servicios que los ciudadanos necesitan para su subsistencia. La elección de uno u otro modelo se reduce a escoger la opción que maximice la producción y minimice los costos de la misma para la economía. Esto tomando en cuenta las ventajas comparativas del país y la calidad y cantidad de recursos que éste posea.

A este respecto, se vienen a mi memoria los recuerdos de los acalorados debates de las elecciones presidenciales de 2006 en Nicaragua, en dónde los candidatos se contradecían unos con otros sobre la viabilidad de un modelo económico específico para implementar en el país. Unos candidatos abogaban por la empresa privada y el mercado, otros fustigaban contra dicho modelo y proponían a un estado protector en su lugar. Y unos terceros simplemente, pedían “más y mejor mercado y más y mejor estado”. Este debate, tan vigente y válido en los países desarrollados, carece por completo de relevancia en los países como Nicaragua.

La razón es simple. Desde los años 70 Nicaragua no ha producido nunca los recursos para ser un país autosuficiente. Siempre se ha necesitado de la cooperación internacional para poder sufragar los déficits del país y poder completar el gasto corriente mínimo que nuestro país necesita para subsistir. Nuestro modelo económico es el del Mendigo. Un país que siempre está estirando la mano en busca de la caridad de la comunidad internacional y los países desarrollados.


En la década de los 80 se implementó una economía altamente estatizada en la que el grueso de la producción nacional era controlado por el estado. Sin embargo siempre se necesito de flujos externos. Prueba de esto fue la enorme deuda externa heredada por el gobierno siguiente. Luego, en los noventa y hasta principios de los dos mil, se privatizaron varias empresas estatales y se responsabilizó al sector privado de la producción nacional. Pero siempre necesitamos del FMI y la cooperación europea para sobrevivir. Y hoy en día, nuevamente el país depende de la buena voluntad de la República Bolivariana de Venezuela.

Lo que ha cambiado en la historia de Nicaragua es como se ha administrado esa cooperación y de parte de quién ha venido. Pero el principio ha sido el mismo. Siempre hemos necesitado de flujos externos. Ya sea que llamemos a esta cooperación FMI ó ALBA, ya sea que la ayuda venga de Estados Unidos o de Venezuela, y ya sea que sea administrada directamente por el estado o por las empresas privadas, siempre tiene los mismos vicios. Esta orientada a solventar nuestro gasto corriente. Y su administración está llena de tanta burocracia que es difícil que tenga un impacto significativo en la reducción de la pobreza y el desempleo.

En nuestro modelo actual, la economía de Nicaragua produce bienes primarios de escaso valor agregado. Esta producción está a cargo del sector privado en la forma de cooperativas, sociedades mercantiles y productores individuales. Sin embargo, dado el bajo valor agregado, estos productos se venden a precios muy bajos en los mercados internacionales ó no se venden en la cantidad suficiente. Las utilidades de estas ventas no compensan los costos de importación de todos los productos de industrias secundarias y terciarias que Nicaragua consume. Esta diferencia de valor siempre debe ser financiada a través de las donaciones internacionales, los préstamos concesionales y las remesas familiares. Ni los préstamos ni las donaciones vienen gratis. Siempre vienen acompañadas de condicionalidades.

Nicaragua por tanto, nunca ha sido una nación independiente. Puesto que nuestra soberanía siempre ha sido doblegada ante la necesidad de recibir la cooperación de donantes internacionales. Donantes que siempre la condicionan a aplicar medidas de política económica dictada por ellos. La mayoría de las veces con más beneficios para ellos mismos que para Nicaragua como país. La nación Nicaragüense nunca tendrá verdadera independencia política si no tiene primero independencia económica.

Por esta razón, el debate entre el estado y el mercado es superfluo en Nicaragua. Los países que pueden tener este debate son aquellos con la solvencia económica necesaria para tomar sus propias decisiones. Lo que el país debería estar debatiendo es la manera de incrementar la productividad para que la producción supere a los costos. Y eliminar con esto la nefasta dependencia económica que siempre ha tenido de la comunidad internacional. Mientras el país tenga el modelo económico del mendigo, y no sea independiente económicamente, no tiene sentido discutir entre estado y mercado.

Irónico es que todos los años en septiembre, Nicaragua celebra su independencia y transformación en un país libre y soberano. Esta soberanía nunca la ha ejercido. Al menos no en lo que respecta a su política económica. Pues a cambio de unos milloncitos para cubrir su necesidad, siempre ha cedido a intereses extranjeros. Tal y como hace el mendigo a cambio de una moneda para comprar un pedazo de pan.

* http://raulisaacsuarez@blogspot.com

La Gestión Administrativa Proactiva

Autores: Lcda. Luisa Caviedes Granizo y Eco. Félix Campoverde Vélez


El equipo gana, con los mejores en cada lugar y circunstancia, con empoderamiento ganador

Organizar es una tarea importante de los gerentes y supervisores que no siempre se entiende o aprecia. Sin embargo, una vez establecido los objetivos y los planes de la empresa, la función de organizar pone en marcha el proceso de ver dichos objetivos y planes se llevan a cabo logrando eficiencia, eficacia y efectividad en los resultados logra posesionar la estrategia que hizo posible la implementación de la pro-actividad del recursos humano y los resultados financieros. En todo caso el proceso de toma de decisiones casi siempre se enmarcara en: 1) Identificación del problema, 2)Identificación de los criterios de decisión, 3) Ponderación de criterio, 4) Desarrollo de alternativas , 5) Análisis de alternativas, 6) Selección de una alternativa y 7) Implementación de la alternativa, y Evaluación de la efectividad de la decisión.

Cualquiera que sea la estrategia y mecanismo con los cuales se lograron ciertos objetivos, estos casi siempre se construye sobre los intereses comunes que trabajadores, administradores y empresarios, que tienen dentro de la organización, ya que desgraciadamente, con mucha frecuencia lo que se enfatiza es precisamente lo contrario: los interese opuesto, al respecto dice Carlos Slim El éxito no es hacer bien o muy bien las cosas y tener el reconocimiento de los demás. No es una opinión exterior, es un estado interior. Es la armonía del alma y de sus emociones, que necesita del amor, la familia, la amistad, la autenticidad, la integridad


Las empresas que siguen con la imagen del supervisor con actitud imponente logran resultados hasta el límite que el miedo les impone. Pero cuando se deja de percibir esta imposición, cada cual hace lo que quiere, más aún cuarta la pro-actividad, eficiencia, efectividad, y eficacia en la participación activa en los procesos de cada individuo.

Quienes tienen años trabajando en el área de supervisión y gestión del área de recursos humanos han observado los cambios producidos en administración en el mundo entero. Estos cambios se dieron por una necesidad imperiosa en mejorar la producción de cada empleado y vendedor. Así por ejemplo, para ser supervisor o jefe de ventas se requiere que fuese fiel, serio, rígido, duro, callado, que se intereses en el trabajo.

Ahora sabemos que para lograr Empowerment.1para que nuestros colaboradores funcionen, en necesario: El empowerment es una vía de capacitación para empoderar a todos los empleados, y sea auténticos protagonistas del éxito y los resultados de la empresa. Se trata al fin y al cabo de aprovechar al máximo todos los recursos con los que contemos, bien sean humanos o de medios.


1.- Implementar una política de compromiso

2.- Lograr un estilo de trabajo en equipo, apoyada por el gerente o supervisor que haga crecer a quienes integran su organización empresarial. Carlos Slim dice: Muchas veces cometerán errores, es usual y humano, traten siempre que sean menores, acéptenlos, corríjanlos y olvídenlos

3.- Tener un supervisor que enseñe, capacite, fije objetivos, evalué el desempeño y corrija sobre la marcha en pro del mejoramiento continuo.

4.- Generar excelente clima de trabajo acorde a la visión y misión de la empresa sin faltar los códigos de ética de ésta. , como dice Carlos Slim El trabajo bien hecho no es sólo una responsabilidad, es también una necesidad emocional.

Hay que recordar que el supervisor o gerente, no está para reemplazar al que no hace; el supervisor está para que todos se involucren hagan, esa es su misión fundamental, ya que el “Palo y estate-quieto” sin más contemplación, ha demostrado su ineficacia para el triunfo y el crecimiento de la empresa moderna hace tiempo. Los directivos de ese estilo se encuentran en retirada y tienen cada vez menos demanda.

Todo gerente o director debe dirigirse con efectividad a sus empleados, de manera que sus acciones repercuten favorablemente en el trabajo de esto y, en consecuencia, en la buena marcha general de la empresa. Hacerlo beneficiara la marcha económica de la empresa.,

Es lógico que nadie pudiera imaginar una operación en el quirófano si no hay equipo de trabajo, ni un viaje a la Luna con astronautas enemistados porque tienen diferente ópticas y provienen de países y culturas totalmente distintas.

Sólo las empresas que tienen una política y estilo de supervisión proactiva son las que sobresalen, las que tienen equipos ganadores jugando con cada uno de sus integrantes en posiciones estratégicas donde ponga en acción sus habilidades y destrezas (los dones que Dios les ha dado).

En usted ésta la marca, decídase generar equipos dirigidos profesionalmente, que logren marcar la diferencia, levantando la moral del equipo, estimulando una actitud proactiva; aumentando la efectividad y la producción de cada quien, mejorando la calidad humana y resultados financieros. Con Fe, alegría, optimismo.- Pero no la sandez de cerrar los ojos a la realidad.

No cabe duda que los tres aspectos básicos para la excelente gestión y supervisión en la administración del recurso humano es:

1.- La motivación

2.- Comunicación

3.- Liderazgo

1- La motivación ha de tener dos ramas de acción diferenciada pero que confluye sobre cada empleado:

La motivación económica que apoyándose en sueldo e incentivos anime al trabajador a volverse en su tarea y en su rendimiento personal.

La motivación psicológica y personal que, apoyándose en la ilusión de proyecto común en la necesidad de mejorar la calidad del trabajo, en la confianza que se deposita en él y en sus aportaciones se consiga una motivación hacia la necesidad de ser competitivos frente a la competencia. (Sentirse creativo y útil en la sociedad para el bien común)

2.- La comunicación en sus diversas vertientes horizontales y verticales que vivifiquen los objetivos y metas que ha de conseguirse sin mirar de espaldas a la realidad de la empresa, con claridad, objetividad, coherente y oportuna. La comunicación entre individuos de igual estatus (horizontal), entre superiores y subordinados (vertical: ascendente y descendente) y entre personas de distinto estatus ubicados en diferentes líneas de mando (diagonal) constituyen los modos básicos de los flujos de in formación. Aimery de Narbone (1990) dice: Si yo no comunico, otros ocuparán mi espacio; si no hablo de mí mismo, otros lo harán por mí, lo harán menos bien que yo, y, si no quiero estar en situación de desmentir, hace falta que tome la iniciativa.

La comunicación es una herramienta estratégica para la gestión de empresas o, dicho de otra manera, la comunicación en la organización es un instrumento de gestión y de dirección que, en cuanto a su definición, funciones y aplicación depende de las políticas, las estrategias y las posiciones que adopta la organización en cada situación concreta.

3.- El Liderazgo es un tema que sin duda ha sido fuente de muchos capítulos y seminarios empresariales,

¿Cómo ser líderes en la propia empresa?, ya que todo asumen que el líder arrastra y, por tanto, un director se llevará detrás a su gente en pos de los objetivos que persiga.

Es sin duda que el estudio del liderazgo tiene muchas vertientes, incluyendo el estudio de los tipos o estilos de liderazgo (o la forma de autoridad), las características de comportamiento y personalidad de los líderes y la formación de los líderes (los líderes nacen o se hacen?), entre otros.

¿Cómo alcanzar el liderazgo…?. El líder no predica desde la sombra, Se pone al frene, de la forma que se le vea, anima, empuja, apoya y así tira del grupo en pos de las metas de la organización, por lo cual el líder, para serlo, ha de ser creíble, autentico. No postizo, ya que lo ficticio se nota al percibirlo evitando los efectos positivos en la organización empresarial.

El líder no cae en el favoritismo ni en componendas del personal, No se rodea de aduladores emboscados ni torpes sin futuros, a estos lo aparta y busca los mejores de entre sus gente primero, ya lo decía alguna vez John Maxwe El valor de un gran líder para cumplir su visión viene de la pasión, no de la posición.

El líder es exigente y comprensivo; exige que sus empleados cumplan con sus deberes y obligaciones, también comprende las circunstancias personales y sus características psicológicas, confía en sus empleados pero vigila que cumplan.

El líder está en las buenas y malas para animar a continuar sabe cuándo detenerse y tomar decisiones rápida y lentas ya como dice: John Sculley: El futuro pertenece a aquellos que ven las posibilidades antes de que sean obvias.

Teoría del Consumidor

La teoría del consumidor analiza el comportamiento de los agentes económicos como consumidores, por oposición a su comportamiento como productores. La teoría del consumidor es una perspectiva de la microeconomía. La parte de la microeconomía que estudia el comportamiento de los productores se llama teoría del productor.


La teoría neoclásica del consumidor es la mas extendida. La teoría neoclásica del consumidor se basa en:

- Las preferencias

- La restricción presupuestaria


Considera que el individuo interactúa en el mercado para aumentar su bienestar, escogiendo alternativas de consumo teniendo en cuenta sus preferencias, que son externas a la teoría, es decir, se consideran como dadas. La utilidad es un concepto subjetivo que se refiere a una medida de la satisfacción que una persona obtiene al consumir un bien o servicio. Una premisa de la teoría neoclásica del consumidor es el concepto de utilidad marginal decreciente: a medida que aumenta el consumo de un bien, la utilidad otorgada por el consumo de cada bien adicional va disminuyendo. Partiendo de las preferencias, se derivan las curvas de indiferencia. Mediante las curvas de indiferencia y la restricción presupuestaria, se puede arribar a la curva de demanda, que es de enorme utilidad para la teoría neoclásica de la economía.

La curva de demanda individual relaciona cantidades de bienes o servicios, con el monto máximo, en términos monetarios, que ese individuo está dispuesto a pagar por esa cantidad. La curva de demanda agregada, o del mercado, se puede obtener simplemente por la agregación de las curvas de demanda individuales.

Mediante la utilización de la curva de demanda, junto con la curva de oferta, se puede arribar a importantes conclusiones. La obtención de la curva de oferta corresponde a la teoría del productor.


La teoría neoclásica de la demanda surge principalmente con la aparición de grandes obras del marginalismo, en los años 1871 a 1874, aunque se venía gestando desde comienzos del siglo XIX. La aparición de las teorías marginalistas concluyen con una era en la cual la teoría económica estuvo dominada por la economía clásica, que se enfocaba en grupos o agregados económicos. Los principales exponentes del marginalismo fueron Menger, Jevons y Walras. Alfred Marshall fue muy importante a la hora de comprender como interactúan la oferta y la demanda.

Enfoques Alternativos a la Teoría Neoclásica del Consumidor

Sin entrar en una discusión sobre la prevalencia de la teoría neoclásica en la enseñanza universitaria, vale la pena mencionar que existen teorías que pueden complementar a la teoría neoclásica o bien que contradicen a la misma.

Algunas planteamientos de teorías alternativas son los siguientes:

- El productor puede tener un papel activo en la generación de necesidades, ya sea mediante la publicidad u otros medios. Esta hipótesis se contrapone al supuesto de soberanía del consumidor contenido en la teoría neoclásica del consumidor, ya que las grandes empresas tendrían capacidad para influir en la demanda.

- Las preferencias de una sociedad no podrían deducirse correctamente a partir de los supuestos neoclásicos, principalmente racionalidad individual, soberanía del consumidor y comportamiento maximizador de utilidad; porque a nivel social, existen otros comportamientos que van en contra de esos supuestos. En este punto cabe recordar que, quienes defienden a las teorías neoclásicas no pretender que los supuestos recien mencionados sean considerados reales, sino que indican que su teoría tiene un gran poder explicativo o capacidad predictiva, y gracias al uso de esos supuestos, logra una consistencia lógica y la utilización del método deductivo. Milton Friedman (Friedman, Milton 1953, “Essays in Positive Economics”), señaló que los supuestos son sólo útiles como instrumentos para formular conclusiones que puedan ser validadas empíricamente. Las teorías no se deben juzgar por sus supuestos, sino por la validación empírica.

Ampliación de la Teoría Neoclásica del Consumidor

Algunas respuestas por parte de autores neoclásicos amplían las premisas neoclásicas, para enriquecer el modelo de forma que permita explicar comportamientos que se observan en la realidad y que son incompatibles con el modelo neoclásico tradicional.

Algunas variaciones a la teoría neoclásica son:

- El comportamiento egoísta puede ser sustituido por el comportamiento influido por el grupo social sin tener que eliminar el supuesto de racionalidad.

- Se sustituye el supuesto de información perfecta por el de información imperfecta. De este modo se explican comportamientos por parte de la oferta, como ser la diferenciación de productos, publicidad, etc.. Una rama de la economía, la economía de la información, se encarga de analizar como la información afecta las decisiones económicas.

- También se incluyen elementos socio psicológicos que explicarían porqué elecciones individuales, que a priori parecieran incompatibles con sus preferencias, de hecho no lo son, porque el individuo, inconscientemente, modificaría su percepción de la realidad para ajustarla a sus preferencias. Por ejemplo, sobrevaloraría las virtudes de un nuevo automotor o justificaría sus pautas de consumo mediante la publicidad.

Tasa Interna de Retorno

La evaluación de proyectos de inversión busca averiguar la conveniencia de una inversión. Para esto se utilizan diversos análisis. Uno de ellos es el cálculo de la tasa interna de retorno.


La tasa interna de retorno es la rentabilidad promedio (geométrico) de una inversión.

La tasa interna de retorno se compara con un rendimiento mínimo que se deseaba ganar, por ejemplo, la rentabilidad de la mejor inversión alternativa con un nivel de riesgo similar o bien ajustada por el riesgo. Esta última tasa se denomina tasa de corte.

Si la tasa interna de retorno es superior a la tasa de corte, el proyecto se acepta. Si la tasa interna de retorna es inferior a la tasa de corte, el proyecto se rechaza.


Para comprender cómo se calcula la tasa interna de retorno, antes debemos saber que es el valor actual neto.

El valor actual neto de un proyecto es la suma de todos los flujos de fondos, llevados a su valor presente. Para llevar un valor futuro al valor presente se utiliza una tasa de interés.

La tasa interna de retorno (TIR), es aquella tasa que, aplicada a un flujo futuro de fondos, hace que el valor actual neto sea igual a cero.


Es decir:

\[ 0 = -I + \frac {F_{1}} {(1+TIR)} + \frac {F_{2}} {(1+TIR)^2} + \frac {F_{3}} {(1+TIR)^3} +...+ \frac {F_{n}} {(1+TIR)^n} \]

Donde:

\( I \) = Inversión inicial

\( F_{n} \) = Flujo de fondos del período n

\( TIR \) = Tasa Interna de Retorno

Ejemplo:

Supongamos que nos proponen invertir $1000 en un negocio, que nos dará como rentabilidad $475 por año, durante los próximos 3 años.

El flujo de fondos es el siguiente:

Año Monto
0 -$1000
1 $475
2 $475
3 $475

La ecuación que debemos resolver es la siguiente:

\[ 0 = -1000 + \frac {475} {(1+TIR)} + \frac {475} {(1+TIR)^2} + \frac {475} {(1+TIR)^3} \]

Gracias a nuestra amiga hoja de cálculo (llámese Excel, Libre Office, u otra similar) o bien con la calculadora financiera, podemos resolver esta ecuación sin entrar en complicaciones matemáticas. Y el resultado es: Tasa Interna de Retorno = 20.04% .

¿Qué significa que la tasa interna de retorno es del 20%? Que la rentabilidad promedio anual de esta inversión es del 20%.

Supongamos que el riesgo de esta inversión es similar al riesgo de un plazo fijo en un banco, y que la tasa de interés que nos ofrece el banco es del 10% (efectiva anual). ¿Qué debemos hacer? ¿Colocar los $1000 en el banco, o invertirlos en el proyecto?. Claramente, invertirlos en el proyecto, porque la rentabilidad es mayor. Acá tenemos un primer criterio de decisión, se acepta un proyecto cuando su tasa interna de retorno es superior a la tasa de descuento.

Ahora bien, supongamos que otra persona nos ofrece invertir los $1000 en otro proyecto, que tiene una tasa interna de retorno de 15%, ¿En dónde debemos invertir los $1000? Los debemos invertir en el primer proyecto, porque tiene una tasa interna de retorno superior. Así, llegamos al segundo criterio de decisión; si estamos comparando proyectos, será mas conveniente aquel que tenga una tasa interna de retorno mas elevada.

Hacer Economía empírica es caro en Latinoamérica

Por RAÚL ISAAC SUÁREZ


Cuando se indaga el por qué de la baja producción científica de calidad en Economía de Latinoamérica, usualmente se alude a actitudes internas de los economistas investigadores y académicos de la región. El conformismo, la mediocridad intelectual, la pereza mental, mala gestión universitaria y la falta de vocación se señalan como causales únicas. Si bien es cierto, en casos determinados estas causas son correctas, no explican la magnitud total del problema.


Una de las razones más poderosas es la falta de recursos. El presupuesto de un joven economista investigador es, la mayoría de las veces, muy pequeño. Aunque la Economía no necesita laboratorios ni sofisticadas máquinas de observación o experimentación, si necesita de ciertas licencias de Software y acceso a bases de datos académicas cuyos precios muchas veces no son alcanzables para el economista académico latino.



Hoy en día es imposible concebir un trabajo econométrico de calidad sin el uso de un software estadístico de procesamiento de datos. Los modelos actuales de la econometría tienen cálculos tan complejos y usualmente tan numerosos que, sin el uso de los modernos paquetes de software sería imposible llevarlos a cabo. O al menos, imposible para un solo investigador.

Recientemente conversaba con unos colegas sobre la viabilidad del uso de software de código abierto bajo licencia GNU. Y el principal argumento a su favor es justamente su precio. Son gratis. Por el contrario tienen el inconveniente que aprender a usarlos es muy difícil para el no iniciado. En comparación con los paquetes propietarios cuyas interfaces son más amigables y sencillas.

Impulsado por mi curiosidad, quise indagar cuanto cuesta una licencia anual para un usuario individual de uno de estos paquetes. Para determinar si eran lo suficiente altas como para justificar el tiempo en aprender los software de código abierto. Fue grande mi sorpresa cuando descubrí sus precios. Son precios que sin duda están muy por encima del alcance del economista académico latinoamericano promedio.

A continuación detallo los precios que figuraban en los sitios web oficiales de cada paquete al 12 de mayo de 2012, para una licencia anual e individual de la versión más completa (entiéndase Plus, Premium, Professional, etc.) de cada paquete. Estos precios están en dólares americanos e incluyen manuales y guías impresas.

Eviews Enterprise Edition 7 = USD 675.00

STATA/MP 12 = USD 970.00

Minitab 15 = USD 1,395.00

IBM SPSS Statistics Premium = USD 6,750.00

SAS Analytics Pro = USD 8,500.0

Con estos precios. Sin lugar a dudas vale la pena el tiempo invertido en aprender los softwares de acceso libre. Acá una lista de los más útiles:

1 - Gretl

2 - R

3 - EasyReg

4 - PSPP

5 - JMulti

6 - G7

7 - Draco Econometrics

8 - Matrixer

Así mismo las licencias para Software de oficina son altas también. Por ejemplo Microsoft Office 2010 Professional para un usuario / una PC, cuesta USD 349.99. Un incentivo más para usar OpenOffice. El Software para producir documentos tipográficos con símbolos matemáticos no se queda atrás. Una licencia para Scientific Workplace 5.5 de Mackichan cuesta USD 845.00 sin duda lo suficiente para motivar a cualquiera en invertir tiempo en aprender LaTeX. Por supuesto si tienes algo más de paciencia, siempre puedes adquirir MathType 6.8 de Design Scince por USD 97.00 pero tendrás más trabajo que hacer.

Finalmente, el machete de la Economía Computacional; MATLAB R2012a de MathWorks cuesta USD 2,150.00. Sin duda muchos obtarán por Octave, su alternativa libre. Mathematica 8 de Wolfram está costando USD 2,498.00. He aquí otra razón para usar Euler . Similarmente Maple 16 cuesta USD 2,845.00. No encontré el precio actual de Gauss, un software para tratamiento de datos, pero no me extrañaría que anduviera por ese rango.

Si a estos costos de Software le sumamos los costos de acceder a las bases de datos científicas (JSTOR, SCienceDirect, etc.), el costo de una computadora decente (Entre USD 1,500.00 y USD 2,500.00), y los costos de transporte, copias, impresiones, libros, subscripciones a revistas científicas, tarifas de presentación de artículos y demás. No sería de extrañarse qué en Latinoamérica estamos tan atrasados en creación de conocimiento científico en Economía.

A pesar de esto, son pocas las universidades que fomentan el uso de paquetes de código abierto a sus estudiantes de Estadística y Econometría. Muchas Universidades dedican horas completas a hacinar a sus estudiantes en un laboratorio de computación para enseñarles a usar un software al cual muchas veces no podrán tener acceso fuera de la universidad.

Si las universidades enseñaran a usar paquetes de código abierto, al egresar, los jóvenes economistas no necesitarían de muchos recursos para explotar su creatividad intelectual. Sin lugar a duda el factor de impacto de los investigadores latinos sería mejor, y por consiguiente, la calidad de la educación que puedan ofrecer. Es por esto que se necesita un cambio de enfoque en la pedagogía económica nuestra. Uno que promueva el ahorro en dinero y maximice la producción de publicaciones académicas de calidad en nuestra lúgubre ciencia.

Managua, mayo de 2012.

Tipo de Cambio Real

El tipo de cambio real es el precio relativo de los bienes entre diferentes países. Se define usualmente como la relación entre el poder de compra de una divisa en relación a otra divisa. El poder de compra de una divisa es la cantidad de bienes que pueden ser comprados con una unidad de esa divisa. El poder de compra de la moneda en un país depende del nivel de precios. El poder de compra de una moneda en el extranjero, depende de la tasa de cambio nominal y de los precios en el extranjero.


Desde este punto de vista, el tipo de cambio real se define como:

Donde:


E: tipo de cambio nominal

P*: nivel de precios que refleja el poder de compra de la moneda extranjera.

P: nivel de precios que refleja el poder de compra de la moneda local.


El tipo de cambio nominal, es la cantidad de unidades de moneda extranjera que podemos obtener, con una unidad de moneda local.

Esta definición, se puede interpretar como la cantidad de bienes que se pueden comprar en el extranjero, con una canasta de bienes locales. La canasta de bienes estará definida por los bienes que componen esos índices de precios. Si se utilizan los índices de precios al consumidor, las canastas de bienes serán aquellas que se utilicen para calcular los índices de precios al consumidor en cada país. También se puede utilizar el deflactor del PIB, que, en teoría, incluye todos los bienes producidos en una economía. Ya sea que utilicemos el índice de precios al consumidor, el deflactor del PIB o algún otro índice de precios como un índice de precios mayorista, las canastas de bienes serán diferentes entre los países y por lo tanto, la interpretación estática del tipo de cambio real, que fue dada anteriormente, es sólo ilustrativa. El valor del tipo de cambio real en un momento del tiempo no tiene significado, a diferencia de lo que ocurre con el tipo de cambio nominal, que sí tiene un significado. Lo que interesa, cuando se utiliza el tipo de cambio real para el análisis económico, es la variación del mismo en el tiempo.

Además, los índices de precios cambiarán de acuerdo al año base que se utilice para calcularlos.

Otras definiciones del tipo de cambio real se basan en la distinción entre bienes transables y no transables. Los bienes transables son aquellos que se pueden comercial libremente entre los países, como libros; mientras que los no transables son los que no se pueden comercial libremente por cuestiones intrínsecas al bien, por barreras comerciales o por altos costos de transporte, como un corte de pelo en la peluquería o un inmueble. Si se supone que los precios de los bienes transables son iguales en todo el mundo, y siendo Pt el nivel de precios local de los bienes transables y P*t el nivel de precios internacional de bienes transables, suponemos que Pt = P*t.

El nivel de precios de los bienes no transables es Pn

Volviendo a la definición anterior de tipo de cambio real:

Si tenemos en cuenta que P* y P representan poder de compra

Importancia del Tipo de Cambio Real

El tipo de cambio real es un indicador de la competitividad del sector externo de un país. Cuando el tipo de cambio real aumenta, la competitividad del sector externo aumenta, esto tiene un efecto en los niveles de empleo y bienestar de los países. Además, el valor del tipo de cambio real tiene una gran influencia en los flujos de capital de corto plazo entre los países. Junto con la tasa de interés, el tipo de cambio real es un determinante de la cuenta capital. Los Bancos Centrales siguen de cerca el valor del tipo de cambio real para poder conducir su política monetaria. Los flujos de dinero de corto plazo modifican el circulante, los niveles de reservas de los bancos centrales y el nivel de inflación.

Al tener una enorme influencia en la competitividad del sector externo de los países, el tipo de cambio real se utiliza para explicar la performance del sector externo.

Algunas posibles variaciones en el Tipo de Cambio Real y sus efectos

Preferencias

La demanda de los bienes locales y extranjeros pueden variar por cambios en las preferencias. Si la demanda de bienes locales aumenta, su precio relativo aumenta. Es decir, el tipo de cambio real disminuye.

Gasto Público

La participación del gasto del gobierno en el gasto total es importante. Si el gobierno comienza a gastar una mayor proporción en bienes locales, aumentará la demanda de bienes locales y su precio relativo aumentará en el corto plazo.

Política Monetaria y Cambiaria

Los bancos centrales influyen en el tipo de cambio y la cantidad de dinero de la economía. Comprando y vendiendo reservas, se modifica principalmente el tipo de cambio nominal y a su vez, el tipo de cambio real. Si, ceteris paribus, el banco central vende divisas, el precio de esas divisas en términos de la moneda local disminuirá. El tipo de cambio nominal disminuirá y así lo hará el tipo de cambio real.

Productividad

La eficiencia de las empresas de los países influye en la cantidad y calidad de bienes producidos. Si las empresas locales desarrollan tecnologías que les permiten aumentar la producción. Esto ocasiona un exceso de oferta de bienes locales, lo que disminuye su precio. La caída en el precio de bienes producidos localmente en relación a los bienes extranjeros ocasiona un aumento en el tipo de cambio real, una depreciación real de la moneda local.

Tipo de Cambio Real Multilateral

Cuando se analiza el sector externo utilizando el tipo de cambio real, se debe elegir un país para poder comparar la inflación local con la inflación extranjera. Por ejemplo, si se calcula el tipo de cambio real con respecto a Estados Unidos, se tiene en cuenta la inflación en Estados Unidos. Los países, sin embargo, comercian con muchos otros países, no con uno solo. Para tener en cuenta este hecho, el tipo de cambio real multilateral se calcula utilizando los tipos de cambio nominales y niveles de precios de varios países. Usualmente estos países son aquellos con los que el país en cuestión tiene intercambio comercial, y se ponderan de acuerdo a los niveles de importaciones y exportaciones. Una forma simple de calcularlo es realizando un promedio ponderado simple. También se puede utilizar un promedio geométrico. ¿Cuántos países incluir? Una opción es tener en cuenta el 90% del comercio internacional, aunque para fines específicos se pueden excluir ciertos países que tengan grandes variaciones en su tipo de cambio que no afecten la competitividad.

El tipo de cambio real entre dos países se denomina bilateral, mientras que el que incluye a varios países se denomina multilateral.

Comportamiento del Tipo de Cambio Real

Tipo de Cambio Real Multilateral de Países Seleccionados base 2005=100

Fuente: World Bank

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